Es, casi, la noticia más esperada del año. Y llega en diciembre, cuando este fatídico 2020 está a punto de acabar. Las vacunas contra el coronavirus ya está en la Residencia Mixta de Pumarín de Gijón, en donde van a ser vacunados los primeros asturianos que hace días aceptaron que se les administrara esta primera dosis de la inmunización contra el virus que cambió el mundo. La coordinación entre las fuerzas de seguridad, el personal sanitario del SESPA y los trabajadores de la Residencia Mixta de Pumarín en Gijón ha hecho que llegue a buen puerto una vacunación que se antojaba complicada. El lugar había sido elegido hace días. El SESPA comprobó mediante pruebas PCR que ningún residente estaba infectado y aprobó que arrancara en la villa de Jovellanos un proceso que aún costará meses completar. A pesar de que era un momento casi histórico en los alrededores del establecimiento residencial de Gijón hoy parece un día cualquiera con poco movimiento: el habitual de un domingo (pandémico o no) a las nueve de la mañana.