La llegada a Asturias de la cepa brasileña del coronavirus ha abierto un nuevo frente de riesgos que la Consejería de Salud debe vigilar con minuciosidad. Por el momento, se ha extremado el control de las diez personas que habían sido contactos estrechos del enfermo infectado con esta variante y de los dos pacientes sospechosos cuyos virus están en fase de estudio. La consejera de presidencia afirmó esta mañana en rueda de prensa que ya se han confirmado cuatro casos de dos grupos de familiares. "Todos los casos están en cuarentena y en vigilancia", relató.