–Yo solo quiero hablar para dar agradecimiento a Elena. No quiero emocionarme. Fui durante muchos años director de la compañía “La Alegría”. Nosotros veníamos a bailar a la Regalina, pero no teníamos traje y ella nos los daba.

La voz de Francisco Menéndez, Paco, que se alza desde el público, se quiebra. Sus ojos se llenan de lágrimas. Él es de Soto de Luiña y fue gracias a Elena Méndez Avello –a sus 93 años ponente ayer en el Conceyu Abiertu organizado en Cadavedo por el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA– que podía vestir a sus bailarines para las fiestas de la Regalina, “tradición y vida” de este rincón de Valdés.