El GPS sigue jugando malas pasadas a los turistas que se acercan a Asturias. Eso al menos es lo que ha alegado un grupo de visitantes franceses que viaja en una furgoneta por el norte de España. Acabaron con el vehículo sobre la arena de la playa de Andrín, en el concejo de Llanes. Alegaron que el GPS los guió justo hasta allí. Claro que para llegar se saltaron varias señales que prohíben el paso de vehículos, y ni siquiera los detuvo el hecho de que el arenal esté protegido por una extensa franja de cantos rodados. “Aparcaron” en la arena y decidieron ponerse a tomar el sol y bañarse.

Al final, los terminaron multando y un tractor tuvo que acudir a sacar la furgoneta del arenal.