Mirada desde el presente, la historia de éxito del Consorcio para la Gestión de los Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa) es un hito “asombroso” de entendimiento al margen del interés político y particular. “Una lección aprendida de cooperación entre instituciones”, un modelo de “incorporación del conocimiento a la gestión pública” y un ejemplo de “destierro del adanismo político”, de la trifulca partidista y del “terrorífico” localismo… Así suenan las voces de tres primeros presidentes de la entidad –Arturo Gutiérrez de Terán, Bernardo Fernández y María Luisa Carcedo– y la experiencia de Santiago Fernández, el gerente que lo fue durante 38 de los 40 años de vida de un consorcio cuyos cuatro decenios “de colaboración para la eficiencia y la innovación” titulaban la jornada que este miércoles pasó revista a la trayectoria institucional de Cogersa en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA.