Un grifo arrancado, dos plantas inundadas, extintores vaciados, material de obra derramado... son parte de los destrozos que se encontraron los trabajadores que estaban llevando a cabo la reforma del colegio Verdeamor de Tineo cuando retomaron la obra que iniciaron este verano. En total los daños ascienden a casi 30.000 euros porque la magnitud de los daños afectó a la biblioreca, la cocina, las pizarras digitales y los libros de los alumnos. Tras investigar los hechos, la Guardia Civil identificó a cuatro personas como presuntos autores, uno de ellos menor de edad, a los que tomó declaración como investigados e imputó como supuestos autores de un delito de daños.