
Miki López
Soto del Barco acoge un emotivo homenaje a Amets y Sara, las niñas asesinadas por su padre hace once años
«Ya son once años. No sé cuándo pasaron...», dice Bárbara García, la madre de Amets y Sara. Esos 11 años es el tiempo que lleva sin ellas.La primera habría cumplido 20 años el pasado agosto. Sara, 18, este mismo miércoles 26 de noviembre. Pero su vida se paró hace once años, la fría tarde de un jueves 27 de noviembre porque su padre decidió matarlas –luego se suicidó–, aprovechando las horas que había estipulado la juez para pasar con las dos pequeñas, ya que estaba separado de Bárbara García. Después de abandonarlas y unos años desaparecido, había regresado a Soto del Barco, donde las tres residían, reclamó ver a las niñas y decidió hacer daño a su expareja de la peor, de la más terrible forma que se puede hacer a alguien: matando a sus hijas. Es la violencia vicaria, la cara más cruda del maltrato. Más información



