Ana Soria y Enrique Ponce pasaron de hacer continuos derroches de muestras de amor en redes sociales a no publicar absolutamente nada. La estudiante borró sus fotos juntos y dejó su perfil en Instagram con solo dos fotos. La efusividad 2.0 de su romance al comienzo de su relación resultó muy criticada, por lo que ellos optaron por protegerse por el bien de las dos hijas que el diestro tuvo con Paloma Cuevas. Ahora que agosto llega a su fin, la almeriense abre el álbum privado de unas vacaciones en las que se ha dejado ver de fiesta con sus amigas y acompañada por un misterioso joven.