Proa tiene ocho años, vive en Tapia y acaba de proclamarse campeona de España de la disciplina de obediencia deportiva IBGH. Esta perra de la raza Schnauzer mini llama la atención en los concursos por sus excelentes cualidades para una disciplina donde lo habitual es que compitan animales de más tamaño. En la cita madrileña logró 94 puntos sobre 100 y sorprendió al público por su habilidad y concentración. “Para mí es una perra muy especial y nunca pensé que me podría dar tanto. Es un animal muy completo, cariñoso, con un carácter maravilloso… Es, simplemente, perfecta”, señala con orgullo su dueña, la educadora canina Rocío Vázquez. Eso sí, deja claro que detrás de este triunfo hay “muchas horas de trabajo”.