Las jóvenes promesas del tenis ovetense le ganaron ayer el partido a la pandemia y se echaron a la calle para volver a convertir el Paseo del Bombé en una pista improvisada para el deporte de la raqueta, una iniciativa que forma parte de las actividades organizadas en torno a la prestigiosa Ontier Cup –el torneo internacional de tenis que se está disputando esta semana en el Club de Tenis de Oviedo– y que no pudo celebrarse el año pasado debido a la situación de alarma sanitaria. “Teníamos ganas de volver a jugar en el Campo San Francisco para demostrarles a otros niños que el tenis es un deporte muy saludable y que engancha. No sólo hay que jugar al fútbol, a mi me gusta más Rafa Nadal que Messi”, asegura Alejandro Martínez, uno de los pequeños que ayer participaron en la jornada de “Street Tennis”.