“Me voy con sentimientos encontrados, por un lado, tendré más tiempo, pero por otro lo echaré de menos”. José Vázquez dijo adiós ayer al cuartel del Rubín con sabor agridulce. Al cerrar por última vez la puerta de su taquilla dio carpetazo a 37 años como efectivo de la Policía Local y más de un cuarto de siglo de trayectoria como referente en materia de seguridad vial. El conocido como el “poli marchoso” de Oviedo alcanzó ayer la jubilación del cuerpo a los 61 años, pero advierte que junto a “Tuca” y “Sapito”, los inseparables compañeros de espectáculo, no dejará de subirse al escenario para transmitir mensajes didácticos a su numeroso público menudo. “Seguiré haciendo algunas galas”, advierte.