El colegiado del choque entre el Eibar-Oviedo, el andaluz Gumán Mansilla, recogió en el acta del choque algunos incidentes que habrían tenido lugar a la hora de acceder con su vehículo al estadio de Ipurua, unas dos horas antes de la disputa del encuentro que acabó con victoria local por 4-3.

El colegiado describe así los hechos: “Cuando nos disponíamos a entrar al estadio con la antelación potocolaria marcada, encontrándonos los integrantes del equipo arbitral en nuestro vehículo a 150 metros del parking y con la única presencia de un policía local que acompañó a pie a unos metros por delante de nuestro vehículo, un grupo de unas 200 personas aproximadamente, que pudimos identificar sin ningún género de duda como aficionados del Real Oviedo ya que portaban camisetas, bufandas y otros elementos identificativos pertenecientes a dicho club, se abalanzaron al vehículo arbitral, golpeándolo en numerosas ocasiones con agresividad y violencia, y escupiendo y levantando el limpiaparabrisas trasero, coaccionándonos al no poder avanzar y temiendo por nuestra integridad física en esos instantes”.