El Carmín llenó las terrazas de Pola de Siero en un día de verano en el que muchos echaron de menos la romería en el prau de La Sobatiella. "El Carmín era poner un mantel en el suelo, soltar la comida y que viniera el que quisiera. Hoy está muy apagado", explica Mayi Ordiales. "Para nosotros poder estar aquí hoy es un sueño porque llevábamos casi dos años sin ver a la familia, lo del prao es secundario", explican Lucía Pozueco y Eva María Sánchez, sierenses y residentes en Madrid y Almería. "El Carmín es nuestra fiesta favorita, mucho más que los Huevos Pintos y echamos de menos la romería", explica Carla Fernández mientras escancia un culín de sidra para su grupo de amigas. Este año la plaza de Les Campes ha sido el epicentro de una de las citas clásicas del verano. "Hay ambiente pero esperemos que el año que viene podamos volver al prao", asevera Carlos Canal de la peña Los Cascaos.