Las disputas entre hosteleros y clientes son de lo más frecuente en las redes sociales. Eso es lo que ha pasado en este caso, en el que un empresario ha respondido con dureza a una crítica que él consideraba injusta. Esto es lo que ha pasado.

Todo comenzó con la crítica de un comensal. "Una comida familiar que prácticamente hacíamos siempre en este lugar se ha convertido en un día de desilusión. Siempre estuvimos bien atendidos y muy a gusto por el trato. Éramos casi incondicionales del lugar pero a día de hoy no se puede faltar a la verdad. El trato por parte de la gerencia a sigo inhumano (falta de sensibilidad, malos modales y sobre todo falta de profesionalidad en todo momento). Quiero dejar claro que el servicio por parte de los camareros si es profesional pero su gerencia a día de hoy deja mucho que desear", criticó, antes de rematar: "No se puede tratar a un cliente con ningún tipo de educación y faltando al respeto. No volveremos".

La respuesta del empresario, firme, no se hizo esperar. "Como siempre hemos hecho, respetamos su opinión respecto a la comida, aunque queremos expresar nuestro punto de vista respecto al conflicto que exponen", introdujo, antes de comenzar: "El inconveniente principal en su comida surge a raíz de no permitirles sacar una tarta ajena a nuestro local que ustedes habían traído, además, sin previo aviso. La normativa en nuestra casa (y nos consta que en muchos otros establecimientos hosteleros) es estricta y no se permite el consumo de alimentos externos a la sidrería. Es una cuestión sanitaria y de seguridad para nuestros clientes, que creemos que es aún más entendible en época de pandemia".

La explicación prosiguió: "El problema surgió cuando, pese a la insistencia, no quisimos flexibilizar una norma que consideramos inquebrantable debido a los problemas que puede ocasionar (contagios, alergias, intoxicación alimentaria...). Tras mantenernos firmes, fueron ustedes quienes faltaron al respeto e hicieron que esa falta de entendimiento fuese más allá, buscando un enfrentamiento directo con los responsables. Si no quieren volver, son libres de no hacerlo, pero no aludan a nuestra falta de profesionalidad cuando es, precisamente, la que nos hace ser coherentes con normas como la que hemos mencionado".