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Los usuarios de la piscina de Villaviciosa respaldan el cierre por obras y esperan que se cumplan los plazos: "La reforma hacía mucha falta"

La instalación deportiva cerrará sus puertas este viernes para una reforma integral que durará un año

La entrada a la piscina, con el cartel que advierte del cierre.

La entrada a la piscina, con el cartel que advierte del cierre.

Villaviciosa

La piscina municipal de Villaviciosa afronta sus últimos días de actividad antes del cierre por obras. A partir del viernes, el complejo deportivo dejará de estar operativo para dar paso a una reforma integral que, según lo previsto, se prolongará durante un año. La medida es ampliamente respaldada por los usuarios, quienes consideran que la renovación de las instalaciones es imprescindible debido al notable deterioro que sufre el centro, a pesar de que apenas tiene 25 años de antigüedad. Sin embargo, también expresan su preocupación por el cumplimiento de los plazos y por la dificultad de encontrar alternativas en otros municipios, debido a la alta demanda en las piscinas de los concejos cercanos.

Los usuarios habituales de la piscina coinciden en que el estado de las instalaciones es consecuencia de una falta de mantenimiento que se ha ido agravando con los años. Ana Blanco se muestra tajante. "Tiene 25 años, que no son tantos como para estar tan deteriorado todo. Esperamos que lo hagan rápido y se centren en el mantenimiento después, para que no vuelva a pasar”, afirma. En la misma línea se pronuncia Ana María Suárez, quien subraya que el deterioro es evidente a simple vista. "En el exterior hay grietas, cristaleras rotas, las ventanas del gimnasio con un temporal ya rompieron una vez y pasamos meses con un plástico puesto. En los vestuarios, los azulejos caídos, y la piscina cuesta muchísimo que esté caliente porque se pierde el calor. Además, los desagües también están mal. Está claro que se necesita urgentemente una reforma", detalla esta usuaria habitual del equipamiento.

Juan García destaca, además, que los problemas no solo afectan a la parte visible de la instalación, sino también a su funcionamiento interno. “La piscina tiene muchas deficiencias, las que están a la vista y las que no, porque creo que en cuestión de funcionamiento, de climatización y de maquinarias, está peor. Ahora mismo, te puedes encontrar por ahí construcciones más antiguas que ésta y en muchas mejores condiciones, y eso tampoco creo que sea muy normal”, afirma. 

Uno de los aspectos que más preocupan a los usuarios es el tiempo que durará la reforma, ya que se plantean la posibilidad de acudir a otras piscinas de concejos cercanos, aunque no puedan hacerlo tan a menudo como acostumbran. Luis Fernández expresa sus dudas. “Esperemos que sea un año, que no sean tres, y a ver si podemos ir a nadar a algún sitio. El Ayuntamiento no creo que vaya a hacer convenio con ningún otro concejo, porque además todas las piscinas están siempre muy demandadas, y lo que más cerca podemos tener, como Gijón, Pola de Siero, o Nava, están hasta arriba”.

Ricardo Naredo comparte esta preocupación, ya que el cierre implicará cambios drásticos en la organización de los usuarios. “Esperamos que las piscinas de otros concejos nos acojan con cariño porque, la verdad, a ver cómo lo hacemos. Somos muchos usuarios aquí, como vayamos todos a la misma será un follón, así que habrá que ir por libre, no como aquí que ya tenemos grupos concretos de actividades, y eso sí que lo perdemos, es una pena", sostiene. Santos Navarro, otro usuario afectado, también pone el foco en la incertidumbre que deja el cierre. “Todavía si es un año, podremos organizarnos, no nos queda otra, pero lo fundamental es que sea un año y que no se extienda más”, detalla. 

Los usuarios consideran que la reforma no solo debe solucionar los problemas actuales, sino también modernizar la distribución de los espacios. Recuerdan que hace algo más de dos décadas, cuando la piscina abrió al público por primera vez, la novedad hizo que todos se sintiesen atraídos por el servicio, aunque ahora plantean posibles mejoras. “La distribución podría mejorarse. Igual tienen que hacer un gimnasio mayor, porque hay más gente que hace 20 años, las cosas eran diferentes y contar con piscina ya era un gran avance, pero ahora estaría bien mejorarlo”, expone Fernández. Naredo también espera que con la reforma se recuperen todos los servicios que habían quedado en desuso. “Aparte de la piscina como tal y el gimnasio, aquí había jacuzzi, y sauna, pero no funciona nada", lamenta.

En la entrada de la piscina ya se ha colocado un cartel que avisa del cierre y explica que los usuarios no tienen que realizar ningún tipo de gestión. También se ha organizado una espicha de despedida el 7 de marzo a las 21.00 horas en el Restaurante Sidrería El Roxu, con un precio de 27 euros por persona. Las inscripciones están abiertas en la recepción de la piscina hasta este viernes. Con este gesto, los usuarios se despedirán de su piscina hasta, si todo va bien, marzo de 2026.

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