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Españoles, de 30 a 50 años y que viajan en pareja: así son los turistas de la sidra que visitan llagares y pumaradas

Las campañas específicas de la mayanza otoñal y de la floración del manzano en la primavera congregaron en 2024 a más de once mil visitantes

Visitantes en la bodega histórica de El Gaitero. | S. A.

Visitantes en la bodega histórica de El Gaitero. | S. A.

José A. Ordóñez

José A. Ordóñez

Villaviciosa

El turismo ligado a la sidra (sidraturismo) gana fuerza en Asturias y aspira a crecer y consolidarse de la mano del reconocimiento de la cultura vinculada a la bebida tradicional como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco. Las visitas guiadas a llagares y pumaradas adheridos al Club de Producto Sidraturismo Asturias registraron en 2024 un total de 45.118 visitantes, lo que supuso un incremento del 37,7% respecto a 2022. Así lo reflejan los datos recabados por la administración autonómica entre las catorce empresas del club (cuatro pumaradas y diez llagares), que muestran una evolución positiva tanto en afluencia como en profesionalización de la oferta. ¿Y quién se apunta al sidraturismo? Sobre todo, parejas de edades comprendidas entre 30 y 50 años, aunque también familias con niños y grupos de amigos. La mayoría son visitantes nacionales, procedentes de Madrid, Cataluña o Andalucía, pero cada vez llegan más de regiones vecinas como Galicia o Castilla y León.

Asistentes a la jornadas de floración, plantando un manzano. | LNE

Asistentes a la jornadas de floración, plantando un manzano. | LNE

De forma paralela, también crece el interés del turismo internacional por conocer los secretos de la sidra asturiana. Así, más de ochenta visitas a pumaradas y llagares realizadas a lo largo de 2024 se realizaron en otros idiomas, principalmente en inglés, pero también en francés y portugués. Entre los extranjeros destacan los visitantes de Estados Unidos (EE UU) y Reino Unido, atraídos por la autenticidad de una tradición que no tiene equivalente fuera de Asturias y que sorprende mucho al turista foráneo.

De acuerdo con los estudios elaborados por el sector, la motivación principal de quienes participan en este tipo de actividades es conocer la cultura sidrera y vivir una experiencia diferente. La cata y el proceso de elaboración son los momentos más valorados, y el nivel de satisfacción que trasladan los turistas es alto o muy alto.

Por estaciones, el verano sigue siendo la época estrella para este tipo de turismo, si bien la primavera y el otoño están ganando terreno gracias a iniciativas como la Primavera Sidrera o Mayando con Sidraturismo Asturias, que animan a los viajeros a disfrutar, respectivamente, de la espectacular floración de los manzanos en la Comarca de la Sidra y de la mayanza (triturado) de las manzanas. Estas dos campañas del Club Sidraturismo reunieron el pasado año a más de once mil visitantes. El dato demuestra que la sidra puede ser atractiva para la captación de turistas durante prácticamente todo el año.

Las actividades más demandadas por los turistas que se acercan a los territorios sidreros de la región son las visitas con degustación, muchas veces acompañadas de un aperitivo. Más del sesenta de los llagares ofrece esta opción, que se ha consolidado como la favorita del público. Otros van un paso más allá, con espichas, menús sidreros y experiencias personalizadas para grupos, en una clara apuesta por el turismo gastronómico y de experiencia.

El gasto medio por visitante al llagar se mueve entre diez y cincuenta euros, ya que más de la mitad compra sidra u otros productos al finalizar la estancia. Las botellas acogidas a la Denominación de Origen (DOP) Sidra de Asturias representan entre el 10% y el 25% de las ventas. En todo caso, y aunque es visto como un buen complemento con excelentes expectativas de crecimiento el impacto económico directo de este turismo aún es modesto, como prueba que no llegue al 10% de la facturación para la mayoría de las empresas involucradas.

Las redes sociales, las webs corporativas y las colaboraciones con agencias turísticas son los principales canales de promoción.

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