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Villaviciosa rescata la memoria en piedra de la antigua Maliayo: estos son los detalles (y la historia) de la reconstrucción de la muralla

La reconstrucción, en la plaza del Ecce Homo, del pequeño y único lienzo conservado de la muralla urbana erigida a fines del siglo XIII rinde homenaje al burgo medieval fundado por Alfonso X en 1270

El lienzo de la muralla, ya vallado para la actuación.

El lienzo de la muralla, ya vallado para la actuación. / J. A. O.

José A. Ordóñez

José A. Ordóñez

Villaviciosa

Villaviciosa reivindica su pasado medieval con la recuperación del único vestigio que queda en pie de la muralla erigida a finales del siglo XIII para proteger el burgo rural recién fundado. Esa cerca urbana, hecha de piedra traída de la zona de Cubera, o quizás de la parroquia de Fuentes, rodeaba la entonces conocida como Pola de Maliayo en un perímetro de casi 800 metros. Se trataba de una nada desdeñable defensa, con más de cinco metros de altura y dos de ancho, junto una estructura almenada de medio metro de ancho y algo más de un metro de alto, según se desprende de la descripción realizada por el ilustrado Francisco de Paula Caveda Solares hacia 1807.

Villaviciosa rescata la memoria en piedra de la antigua Maliayo

Villaviciosa rescata la memoria en piedra de la antigua Maliayo

"Su construcción, de buena calidad, estaba formada por mampostería de piedra caliza y mortero de cal, según se puede observar en los restos que se conservan en la plaza del Ecce Homo", apunta el arquitecto y urbanista maliayés Juan Pedrayes Obaya, autor del proyecto para el proceso de reconstrucción parcial que se pone en marcha estos días.

El lienzo de la muralla sobre el que se va a actuar es parte del original del siglo XIII y, según Pedrayes Obaya, "se encuentra sano, en buen estado de conservación, sin vuelcos y estructuralmente estable". En consecuencia, no será necesario llevar a cabo tratamientos ni consolidaciones. Para su recrecido bastará con apoyar la nueva fábrica sobre los restos existentes, teniendo en cuenta que parte de la base permanece enterrada.

La construcción de la muralla está directamente vinculada a la carta puebla que el rey Alfonso X concedió en 1270 a la Pola de Maliayo. Ese es el topónimo con el que se conoció a Villaviciosa hasta la década de 1340, hace casi setecientos años, momento en el que, según el historiador Álvaro Solano Fernández-Sordo, se produjo la sustitución por la denominación actual, mediante un proceso de gran rapidez y por razones que no han podido ser confirmadas. En todo caso, la concesión real supuso la construcción de un recinto cercado en forma de almendra y de cinco hectáreas de superficie, de acuerdo a un diseño del departidor Pere Daor. La muralla contaba con cuatro puertas, siendo las más importantes, por estar situadas en los extremos de los recorridos primarios, la del Puente y la del Cañu. A esta última estaba vinculado el lienzo que se va a restaurar. Los otros pasos de acceso eran conocidos como del Mercado y de Carnicerías.

"El ritmo diario marcado por el cierre y apertura de sus puertas, la organización comunal que conllevaba y su propia construcción hacían de la cerca la obra colectiva más importante de la villa", expone Pedrayes Obaya. Pese a ello, "el abandono de su mantenimiento por parte del concejo y la creciente falta de respeto" a la estructura aceleraron un inexorable declive.

Catastro de Ensenada

El catastro del Marqués de la Ensenada, elaborado a mediados del siglo XVIII, ya consignaba la presencia de edificaciones adosadas a la muralla en la zona en que se localiza la única parte que se conserva y que se empieza a reconstruir ahora.

Con el tiempo, aquellas puertas medievales fueron derribadas una a una, mientras se acentuaba el progresivo abandono que acabaría con la cerca. "La del Puente fue derribada en algún momento incierto de la segunda mitad del siglo XVIII, y a ésta le siguió la demolición de la puerta del Mercado entre 1808 y 1813, debido a las circunstancias que provocaba el arco de esta puerta para el tránsito de carros", apunta Álvaro Solano en su libro sobre la Puebla de Maliayo. Finalmente, la venta a particulares de tramos de la muralla y del paseo de ronda, por parte del Ayuntamiento, puso la puntilla a la histórica construcción.

El único y pequeño tramo que se conserva salió a la luz en 1982, al ser desmontado un edificio que estaba apoyado sobre la muralla. Ahora, según Pedrayes, los objetivos de la actuación pasan por "la recuperación de la memoria ciudadana, el recuerdo del burgo medieval fundado por el rey Alfonso X y realizar una actuación de remate urbano".

La obra se ejecutará mediante la técnica de la anastilosis, que permite recuperar estructuras antiguas a partir de sus elementos originales. "También se llevarán a cabo tareas de consolidación, mejora estructural, adecuación del entorno y realce visual del espacio, con el propósito de facilitar su localización, comprensión e interpretación por parte de los visitantes, así como su integración en el recorrido turístico-cultural del casco histórico", precisan fuentes municipales.

Las obras se han adjudicado a la empresa Martínez Monasterio, que cuenta con un plazo de ejecución estimado en cuatro meses y un presupuesto cercano a los 150.000 euros. La inversión va con cargo al proyecto "Puebla Maliayo 5.0. Turismo Cultural en la Capital Manzanera", incluido en el Plan de Sostenibilidad Turística de la Comarca de la Sidra, gracias al cual también se ha instalado frente al teatro Riera de la Villa una monumental maqueta en bronce de la histórica y amurallada Pola de Maliayo.

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