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Elena Alonso, premio Gaita de Oro del Grupo Villaviciosa Aires de Asturias: "Hay que apoyar el folclore, no dejarlo morir"

"El baile necesita hombres, antes había muchos más porque era una de las pocas oportunidades que había de viajar", subraya la directora del Grupo "Villaviciosa Aires de Asturias" al repasar su larga trayectoria

Juan Carlos Vigil, Felipe VI y Elena Alonso.

Juan Carlos Vigil, Felipe VI y Elena Alonso.

José A. Ordóñez

José A. Ordóñez

Gijón

Elena Alonso, toda una institución del folclore asturiano, recibió hace una semana el premio "Gaita de Oro" del Grupo Folclórico "Villaviciosa Aires de Asturias", del que es directora. El galardón reconoce una trayectoria ejemplar dedicada a la enseñanza, difusión y preservación de la cultura regional, primero en Gijón y, desde hace ya más de cuarenta años, en el concejo maliayés.

Los inicios. de gijón a oles

"Me inicié en nuestro grupo en Gijón, pero nosotros teníamos una casa en Oles, había muchos críos y los vecinos, allá por 1978, nos empezaron a decir que querían bailar. Así que hicimos el Grupo ‘Virgen de las Flores’ de Argüeru y Oles. Entonces vinieron de Villaviciosa, del colegio de las monjas, a buscarnos para que fuésemos a enseñar a las niñas. Empezamos en ese centro y, después, en la Escuela Maliayo. Estando allí, en 1980, nos contactó una pareja de chicos que interpretaban la Danza del Portal y que querían aprender más bailes. Tenían mucho entusiasmo y hasta reunieron ellos un grupo. Cuando estábamos en el colegio, que era femenino, serían unas 120 niñas. Después, en la escuela, habría otro tanto. O más. Los mayores igual eran cincuenta. La cosa fue yendo a menos en cuanto a gente interesada. Ahora hay muchas actividades. Antes no había nada. Supongo que se da en todos los grupos ese ir un poco a menos".

Lo que va de ayer a hoy en el folclore.

"Desde que nosotros empezamos se han ido deshaciendo muchos grupos. El principal problema es la falta de hombres, porque mujeres hay muchas. A ellos les cuesta, tiran más por el fútbol. Y luego todavía les dicen que es cosa de chicas. Todo eso influye. Antes había muchos más hombres en los grupos. También es verdad que era una forma de poder viajar, algo que era muy complicado de otra manera, y ahora no es así. Nosotros recorrimos toda España, media Europa y también hemos estado en América. Yo conocí a mi marido, Juan Carlos Vigil, en el grupo, en el que se hicieron parejas y matrimonios a montones. Hacíamos la misma actividad, ensayábamos todas las semanas, te ibas viendo y compartiendo salidas...Nos casamos hace 47 años en el Pueblo de Asturias. Hoy en el Grupo ‘Aires de Asturias’ somos algo más de treinta personas. Hay gente joven. Tenemos una canterina muy guapa, pero nos faltan hombres. Creo que es culpa del dichoso fútbol. Nuestra forma de bailar es muy fuerte. Hay que estar en forma, pero tampoco es complicado. Esto es como todo. Vas aprendiendo unos pasinos, vas ensayando...Hay unos más torpes que otros, algunos que tardan mucho más en bailar y quienes lo cogen más rápido. Como todo en la vida".

El respaldo público y privado.

"Con el Ayuntamiento de Villaviciosa tenemos unas salidas concertadas, cuatro o cinco al año, y nos subvenciona parte del Festival Internacional de Folclore. El Grupo El Gaitero nos da una aportación que, para nosotros, es muy importante. La empresa ayuda mucho al folclore y al deporte. Colaboran con nosotros sin tener que llevar su nombre. Se planteó en tiempos de José Cardín, pero nos dijo que nos dejáramos de tonterías y que a él, con que sonase y se promocionase Villaviciosa, ya le bastaba. Por nuestra cuenta sí que tratamos de promocionar El Gaitero en lo que podemos y llevamos sidra siempre que vamos de viaje, muchas veces de intercambio con grupos".

Folclore y futuro.

"Esto no se puede perder. De ninguna manera. Hoy hay muchas bandas de gaitas, pero la primera que hubo fue la de ‘Aires de Asturias’ y era solo de mujeres. Se fundó en 1966. Imagínese todo lo que pudieron decir de ellas los gaiteros antiguos. Pues duró muchos años y yo misma toqué en esa banda. Y en Villaviciosa también tuvimos gaiteras. Asturias no puede dejar morir su folclore, lo que hay que hacer es mantenerlo, apoyando a los grupos en activo".

Respeto a la tradición.

"Yo enseño lo mismo que mis padres me enseñaron. Y cuesta trabajo, porque antes la gente era de mucha fuerza. De arriba abajo, sube los brazos bien, salta, a ver, a ver quién salta más. Quizás sea una tradición más exigente y lo de los grupos recientes sea más tranquilo. Con nosotros hay que mantenerse en forma".

Una "gaita de oro" muy especial.

Lo del premio fue una emoción enorme desde el primer momento, porque eran los que me criaron, los de cuando yo era pequeñina, cuando nací. Todos los compañeros y todos los alumnos. La familia real envió una felicitación. Y es que el hoy Felipe VI recibió nuestra ‘Gaita de Oro’ de manos de mi padre, Luis Alonso, cuando vino a Covadonga de niño para ser Príncipe de Asturias. Estábamos allí toda la familia y nos saludó. Luego, hemos vuelto a coincidir con él en los actos de los pueblos ejemplares. También tienen esta distinción el director de cine José Luis Garci, el Sporting de Gijón con Quini, Modesto González Cobas o Enrique Iglesias, que fue presidente del Banco Interamericano de Desarrollo".

Bailando por el mundo.

"Todo sube y no tenemos dinero. Si le digo que el Ayuntamiento nos hizo una subvención de 900 euros y gastamos 17.000 en un viaje que hicimos a Montenegro....Queremos volver a Nueva York, donde estuvimos ya dos veces. Durante la primera, en 1987, desfilamos por la Quinta Avenida con Vicente Álvarez Areces, que era alcalde de Gijón. Nos recibió el obispo delante de la Catedral de San Patricio y hasta el alcalde de la ciudad, lo que ya fue un logro grandísimo. Pero el más grande de todos fue bailar en Naciones Unidas. Fuimos el único grupo que lo hizo. Regresamos en 1992, cuando el quinto centenario del Descubrimiento, y esa vez también estuvimos en Washington. Ahora, queremos ir a Miami. Vamos a intentarlo. En Europa hemos bailado en casi todos los países, menos en Inglaterra. Es muy emocionante. Cuando un emigrante escucha la gaita y te ve bailar...Lloramos todos. En los años ochenta sonábamos mucho a nivel nacional porque habíamos ganado el concurso ‘Gente joven’ de Televisión Española (TVE), en el que salimos mucho tiempo".

Recuerdo para los pioneros.

Cuando empezamos, éramos los grupos ‘Jovellanos’, ‘Los Xustos’ y nosotros. ‘Los Xustos’ siguen. Tirar adelante con un grupo de este tipo no es fácil. Eso sí, nosotros procuramos hacer cada año un viaje al extranjero, sea más cerca o más lejos. Es muy raro que te paguen el desplazamiento, que no es precisamente barato. De los ayuntamientos no te llama nadie si no vas tú. Las comisiones no quieren pagar por un grupo de baile ni por las gaitas para la procesión, pero luego destinan miles de euros a las orquestas".

Los retos pendientes.

"Llevamos en Villaviciosa 45 años y no tenemos un local decente en el que ensayar. Estamos en la Casa de Encuentros, pero nos resulta pequeña. Esperamos poder trasladarnos a las Escuelas Graduadas, donde tenemos la sede en un pequeño cuarto. Necesitamos un local de ensayos como es debido y con espejos, que son muy importantes para practicar bien".

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