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Así son las casas “hobbit” que ya han abierto sus puertas en Villaviciosa: “Todos coinciden en que esto es una pasada”

Las viviendas, con reservas ya para 2027, están inspiradas en el universo de la mitología nórdica de “El señor de los anillos” y se sitúan junto a una casa árbol de dos plantas: “Nos gusta la fantasía”

Así son las "Casas 'hobbit' para familias en Argüero (Villaviciosa)

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Villaviciosa

“El refugio del caminante gris”, “El hogar de dardo” y “La morada del Elfo”. Son los nombres que bautizan las tres casas familiares, en San Feliz, en la parroquia de Argüero, en Villaviciosa, y que desde hace cerca de un mes disfrutan turistas junto a sus hijos, que se sumergen en la magia de estas casas “hobbit”.

Dentro, un tobogán o una barra de bomberos se ubican junto a la cama, y en la parte alta aparece una zona de juegos, con césped sintético, entre columpios, cocinas y otros divertimentos. Son tres las viviendas de este complejo turístico, de 55 metros cuadrados cada una, que replican el universo “hobbit” de la mitología nórdica, que tomó el autor J. R. R. Tolkien en “El hobbit” y “El Señor de los Anillos”, y que ahora Juan Manuel Blanco y Sonia Fernández han impulsado en esta parroquia de Villaviciosa como viviendas vacacionales bajo el nombre de “La pequeña comarca”, junto a una cuarta, que es en la que residen junto a sus hijos Nel y Sofía Blanco.

No falta ningún detalle. En la vista exterior sorprende en primer lugar como el jardín vegetal se cuela con una especie de ladera en uno de los laterales de las viviendas, que hace que se cubra y se pueda acceder a la parte alta, para que esas casas queden como enterradas entre la naturaleza. Debajo, en el patio, troncos de madera, plantas, y pegado hasta una casa árbol con dos pisos. Y en la parte trasera más zona de juegos infantiles, y hasta un túnel con toboganes.

Toboganes, césped y un columpio en las habitaciones

Pero la magia aparece una vez se abre la puerta, y en la zona del dormitorio, un tobogán se desliza desde la parte alta, junto también a una barra como la que utilizan para bajar los bomberos. Y ahí, en esa especie de “altillo”, está la gran sorpresa, que es la zona de juegos infantiles, con un mural de fantasía, un columpio o un espacio para pintar. Allí, Nel Blanco, el hijo de los impulsores de esta iniciativa aprovecha para jugar con Kai y Zoe Szilagyi, dos niños húngaros, visitantes de este enclave en el concejo maliayés. “Y aún falta fuera una tirolina”, cuenta el pequeño Nel Blanco.

“Hemos empezado con una ocupación casi plena, para Semana Santa de 2026 ya estamos llenos y tenemos reservas hasta para 2027”, explica Juan Manuel Blanco. “Siempre nos encantó la fantasía, cogimos estas ideas de la mitología nórdica, y creamos este espacio singular, para atraer ese turismo de familias”, añade, antes de detallar que los primeros clientes les han llegado “de la cornisa cantábrica para los fines de semana”, y para estancias más largas “desde Mallorca y Valencia, por la facilidad de las conexiones aéreas”.

"Un hogar y un modo de vida"

“Nos gusta la fantasía y crearla para niños”, trasmiten, tras crear este universo propio, que han convertido también “en nuestro hogar y modo de vida”, y que ha causado expectación y ha despertado el interés por su personalidad e identidad. “Queremos seguir mejorando, añadiendo más cosas, hacemos una encuesta a los niños para que indiquen cosas que añadirían y alguna valoración más”, comenta Blanco, que resume las primeras valoraciones recibidas por los clientes: “Todos han coincido en señalar que es una pasada”.

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