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Un multitudinario y diverso 8M desborda las calles de Villaviciosa y celebra a la mujer rural

Unas 15.000 manifestantes, según la organización, protagonizaron un manifestación de más de dos horas y media

VÍDEO: Así fue la manifestación del 8M en Asturias

J.A / Foto: Irma Collín

Chus Neira

Chus Neira

Como un homenaje a la Comarca de la Sidra, la gran marcha asturiana del 8M, este domingo en Villaviciosa, fue diversa y con raíz, como la manzana asturiana. Mujeres del territorio rural, docentes, cuidadoras, abolicionistas, sindicalistas, transfeministas y pandereteres, por citar solo unos pocos ejemplos, inundaron la Villa en una celebración de unas 15.000 almas que se cerró con gritos del no a la guerra y la esperanza en que el futuro será de las mujeres o no será.

Si en la lectura del manifiesto final se pidieron mejores servicios públicos y transportes para la zona rural, esa reivindicación se plasmó en la propia celebración de este 8M, con retenciones de hasta 10 kilómetros a la entrada de la Villa. La decisión de descentralizar la protesta y llevarla al territorio rural trajo problemas de logística. Los atascos retrasaron media hora el inicio de la marcha, pero en el parque del Pelambre las miles de manifestantes celebraban entre aplausos los embotellamientos como una victoria: ¡Diez kilómetros de muyeres toda la Asturias feminista está en la Villa!

A falta de cinco minutos para la una de la tarda, entre botes de humo violeta, cánticos de "Compañera dame tira" y la batucada del grupo Repercusión Feminista la cabeza de la manifestación se ponía en marcha por las calles de Villaviciosa. Miles de personas esperaban todavía en El Pelambre mientras la marcha se estiraba por el resto de la Villa.

A lo largo de las calles se sucedían las distintas expresiones del movimiento feminista en Asturias. Unas ochenta pandereteras marcaban uno de los puntos más folclóricos de la marcha. Cantando a las mujeres rurales. Entre las pancartas, mensajes abolicionistas ("cuando compras sexo compras sufrimiento", "puteru al calderu"), banderas de Palestina, un caballo y una mujer con hijo muerto del Guernica recortados en cartón contra la guerra, "Los hombres de calidad no temen la igualdad", el grupo de veteranas con su "Somos viejas y guerreras", "Soy anciana, no un número", consignas de denuncia de la violencia de género ("quien ama no mata, ni humilla, ni maltrata") o el lema oficial:"Ni la tierra ni las mujeres somos territorio de conquista". Mediada la manifestación se agrupaba el bullicioso grupo del transfeministas, con su ya popular Santina de Queervadonga, que el año pasado provocó una sonada polémica con su aparición en el 8M. Una pancarta de Ama Asturies con el lema "Os vamos a patear el culo" señalaba a Trump, Santiago Abascal, Netanyahu y al Arzobispo Sanz Montes. El movimiento ecologista, Amnistía Internacional, los sindicatos, partidos políticos cerraban la marcha, que media hora después de haberse puesto en movimiento, todavía no había despejado el parque del Pelambre, donde la Intersindical Feminista Asturiana aguardaba aún con la última pancarta.

Pasadas las dos de la tarde, tras atravesar el corazón de la Villa, a la hora del vermú con sus terrazas a rebosar, la marcha llegó de nuevo al parque. Sobre el escenario, al grito de "ista, ista, ista, Asturias feminista" seis mujeres seleccionadas por la organización fueron preparándose para dar lectura al manifiesto oficial. "Nuestras vidas no se venden", dijeron en el arranque en defensa de la mujer rural. Le siguió, en asturiano, una defensa de la llingua y de las pioneras en la lucha de la mujer en el campo asturiano. Después, en eonaviego, se llamó a luchar contra la violencia machista: "Nos oponemos al sistema que nos quiere sumisas y con miedo", gritó la siguiente compañera, con referencias a los abusos de poder dentro de la policía.Abiba Thior, senegalesa, en Asturias desde 2008, tomó la palabra en un alegato anti abolicionista: "nuestros cuerpos no son campos de batalla" y denuncia el genocidio en Palestina. El grito del "No a la guerra" tomó en ese momento el parque, mientras Abiba recordaba que"en cada conflicto las mujeres y las niñas sufren de forma especial".

María González, de Colores y de 14 años. Y Haidé Prieto, de nueve, de Ribadesella, cerraron la declaración. "No somos territorio de conquista, equi tamos, inconquistables", gritaron entre una ovación cerrada de decenas de miles de manifestantes. El sonido de las pandereteres de "Nun tamos toes" y el himno al movimiento feminista de Marisa Valle Roso, "El tren de la libertad", pusieron la emoción y la garra a este 8M rural, diverso y muy de la Villa

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