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Villaviciosa redescubre su muralla: el avance de las obras de rehabilitación entran en la recta final y permiten contemplar ya cómo era la cerca medieval

La esperada intervención estará lista para ser uno de los grandes alicientes de la Semana Santa maliayesa

A la izquierda, los trabajos de restauración de la muralla prácticamente listos. Debajo, el estado de la cerca cuando se iniciaron las obras.  | J. A. O.

A la izquierda, los trabajos de restauración de la muralla prácticamente listos. Debajo, el estado de la cerca cuando se iniciaron las obras. | J. A. O.

J. A. O.

Villaviciosa

La muralla de la antigua Pola de Maliayo vuelve a lucir en Villaviciosa casi ocho siglos después de su construcción. Los trabajos de rehabilitación de los restos que se conservaban en la plaza del Ecce Homo entran en la recta final y ya permiten contemplar cómo era aquella cerca medieval erigida a partir de la concesión de la carta puebla por parte de Alfonso X el Sabio en 1270. Si no hay contratiempos de última hora, la esperada intervención estará lista para lucir, como novedad, entre los principales alicientes de la ya inminente Semana Santa en el concejo.

La recuperación del único lienzo que se conserva de la muralla es un proyecto que el gobierno municipal que lidera el socialista Alejandro Vega se planteó ya en 2020, coincidiendo con la celebración del 750.º aniversario de la carta puebla. La actuación que se está ejecutando responde a un proyecto elaborado por el arquitecto Juan Pedrayes y se ha financiado con cargo al Plan de Sostenibilidad Turística de la Comarca de la Sidra. La ejecución ha sido encargada a la empresa Martínez Monasterio por 150.000 euros.

Erigida a finales del siglo XIII para proteger el burgo rural recién fundado, la muralla se construyó en piedra con material que bien pudo proceder de la zona de Cubera o de la parroquia de Fuentes. La cerca tenía un perímetro de casi 800 metros, con más de cinco metros de altura y dos de ancho, junto una estructura almenada, que ya se puede apreciar parcialmente en la parte recuperada, de medio metro de ancho y algo más de un metro de alto. Todo ello se desprende de la descripción realizada por el ilustrado Francisco de Paula Caveda Solares hacia 1807 y que ha servido de base para la redacción del proyecto de rehabilitación.

De acuerdo con esa información facilitada por Caveda Solares la muralla contaba con cuatro puertas. Por su ubicación en los extremos de los recorridos primarios, las más importantes eran la del Puente y la del Cañu. Las otras dos eran conocidas las del Mercado y Carnicerías.

La obra de rehabilitación se ha llevado a cabo mediante la técnica de la anastilosis, que permite recuperar estructuras antiguas a partir de elementos originales. También se han llevado a cabo tareas de consolidación, mejora estructural, adecuación del entorno y realce visual del espacio. Todo ello con el propósito de "facilitar su localización, comprensión e interpretación por parte de los visitantes, así como su integración en el recorrido turístico cultural del casco histórico", subrayan fuentes del gobierno municipal

Este pequeño tramo de muralla que se conserva en la plaza del Ecce Homo salió a la luz en 1982, al ser desmontado un edificio que estaba apoyado sobre la misma cerca.

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