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El hórreo centenario de Bedriñana ya luce en Villaviciosa tras su restauración: "Llegamos al límite, pero hemos podido recuperarlo"

"Es un ejemplar fantástico, de primer nivel", subraya el arquitecto Xuan Pedrayes, artífice de la intervención

Instalación en Villaviciosa de un horreo restaurado del siglo XVI

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Xuan Pedrayes, autor del proyecto de restauración, observa y vigila junto a Abel Cordera, el carpintero que ha ejecutado la recuperación, el proceso y los detalles para que el centenario "hórreo de Bedriñana" vuelva a lucir en todo su esplendor, a partir de este viernes, en pleno centro de la capital maliayesa, junto a la Casa de los Hevia. Pedrayes da mucho valor a este singular elemento patrimonial, datado entre finales del siglo XV y comienzos del XVI, ejemplo del conocido como "estilo Villaviciosa".

“Se ha recuperado un hórreo fantástico, de pata negra, de primer nivel, que representa el estilo Villaviciosa. Además, se va a colocar en un sitio que le de realce”, indica Pedrayes, arquitecto maliayés. "Los hórreos tienen muchos problemas, pero el principal es el desconocimiento que tenemos los propios asturianos de ellos. Por eso es relevante dar valor a un elemento que fue importante antiguamente en el casco urbano y que vuelva un poco a recuperar ese papel ahora”, añade.

"Al límite"

El hórreo se encontraba en el barrio de la Pola, en Bedriñana. En 2014 se hallaba en mal estado y se desmontó, tras adquirirlo el Ayuntamiento después de un acuerdo con su propietario. “Fue en la época de los concejales Rogelio Estrada y Xicu Díaz, cuando lo promovieron, pero hubo luego un cambio de gobierno y se paralizó, hasta que se ha recuperado ahora”, detalla Pedrayes. Ese parón puso en serio riesgo que se pudiera rescatar esta joya arquitectónica. "Estuvo unos cinco años acopiado en un prau todo el material y, aparte de ser centenario, y su desgaste correspondiente, pues esos años no han ayudado nada", indica el arquitecto maliayés. "Llegamos muy al límite de tiempo, pero lo hemos podido recuperar", reconoce Abel Cordera.

¿Y qué hace peculiar al estilo Villaviciosa? "Cambia lo que había hasta el siglo XIV, cuando los hórreos eran de dos aguas, el tejado de paja de centeno y la forma era distinta, pues no eran cuadrados, sino rectangulares", indica Pedrayes, que prosigue analizando esa evolución. "Pasan a ser hórreos que se llaman de engüelgos, que son lo que envuelve a las esquinas".

Otro de los cambios es el sobigañu. "Es como una viga que va de trabe a trabe y hace de medianera”, analiza el impulsor de este proyecto, que se rematará ya en pocos días, y que ya ha despertado el interés entre los vecinos y paseantes del centro de Villaviciosa.

Solventar el importante grado de deterioro del hórreo fue el principal reto que tuvieron que afrontar en esta misión, que sirve ahora, ya en su recta final, para poner de relieve una estructura centenaria que conserva elementos claves originarios. “Tiene unos pegollos muy buenos. Y destacaría también los lliños, aunque uno no lo pudimos recuperar", sostiene Xuan Pedrayes. "Sí que recuperamos los trabes, los cuatro engüelgos, que son los orginales, y parte de las cureñas (las barras que sujetan los tabiques)", prosigue.

A este hórreo restaurado se suma la iniciativa, anunciada recientemente por el alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, de crear un espacio en Casa de los Hevia y en el hórreo restaurado para difundir la obra del experto local Rafael Balbín, por su dedicación en defensa de los hórreos del concejo y su inventario.

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