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Villaviciosa y su costa desde los espectaculares bancos miradores: una ruta de arte, sidra, acantilados y vistas que quitan el aliento

Nueve paradas para disfrutar de la naturaleza maliayesa en todo su esplendor

J. A. O.

Villaviciosa

En Villaviciosa, la naturaleza, la cultura y la tradición se unen en un espectacular y accesible recorrido costero que invita a detenerse, contemplar y fotografiar. La «Ruta de los bancos miradores» se ha convertido en una iniciativa cultural y turística que ha captado la atención tanto de vecinos como de visitantes. Esta ruta propone recorrer el concejo a través de una serie de bancos, cada uno con un diseño único inspirado en la cultura de la sidra y en la identidad de Villaviciosa. Tallados en madera de castaño por un escultor especializado, los bancos no solo buscan embellecer el paisaje, sino también ofrecer a quienes los visitan un lugar para descansar y disfrutar de las vistas.

El recorrido comienza en la playa de Merón, donde un banco con la figura de un pulpo mira hacia el mar. Su ubicación permite aparcar justo al lado, lo que facilita el acceso a familias y visitantes que deseen disfrutar del entorno.

La siguiente parada es El Puntal, con un banco representando una manzana mordida, que ofrece vistas a la ría de Villaviciosa y a la playa de Bonhome. Allí también hay una pequeña área recreativa con mesas y bancos, tranquila y poco concurrida.

En la playa España, los visitantes encontrarán un banco con dos manzanas esculpidas y unas vistas amplias a la costa. La playa cuenta con un amplio aparcamiento gratuito y un chiringuito.

La playa de Rodiles alberga un banco con tres manzanas, en una de las zonas más concurridas del concejo, con un gran parking que se llena rápidamente en verano, chiringuito y área recreativa. La belleza de la ría cercana hace que la parada merezca un paseo adicional.

Más al oeste, la playa de la Ñora, en el límite con Gijón, ofrece un banco con una manzana tallada y unas vistas impresionantes de los acantilados. Aunque es necesario caminar un poco desde los parkings hasta el banco y la playa, la experiencia compensa el esfuerzo.

En Tazones, uno de los pueblos más pintorescos de Asturias, el banco representa a una «redera» y se encuentra en el mirador de Les Muyeres, con panorámicas del puerto y las casitas del pueblo.

Finalmente, en el propio casco urbano de Villaviciosa, en el parque de Ballina junto al ayuntamiento, se encuentra el banco sidrero con la figura de un escanciador. Además de descansar y tomar fotografías, quienes se acerquen a este punto pueden aprovechar para recorrer el centro histórico, que conserva el encanto de la villa asturiana.

La ruta combina arte, paisaje y cultura local, permitiendo disfrutar de la costa, los pueblos y la tradición sidrera de Villaviciosa. Con cada banco distinto, se ofrece una experiencia fotográfica y turística que resalta la identidad del concejo y convierte un simple paseo en un recorrido lleno de detalles y sorpresas.

Además de estos siete bancos miradores, la ruta se complementa con miradores panorámicos sobre el Mar Cantábrico, que ofrecen algunas de las mejores vistas de Asturias. El Mirador de Los Gemelos, en la parroquia de Quintueles, es el punto más alto del acantilado asturiano con 118 metros de caída vertical y permite contemplar el mar Cantábrico, Gijón, Candás y Luanco. El Mirador de Bustiello, en Argüero, cuenta con un banco y una escultura de Óscar Fandos en recuerdo de los pescadores que tradicionalmente bajaban a los pedreros y ofrece vistas espectaculares del litoral.

Estos miradores amplían la experiencia de la ruta, combinando arte, cultura y tradición sidrera con panorámicas únicas del Cantábrico, consolidando a Villaviciosa como un concejo que sabe aprovechar su patrimonio natural y cultural, transformándolo en un recurso turístico atractivo y sostenible que sigue creciendo año tras año.

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