Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El hórreo del siglo XVI restaurado que causa sensación en Villaviciosa entre vecinos y turistas: “Es una pieza excepcional”

“El caso histórico necesitaba un hórreo para reflejar cómo era la vida aquí hace siglos”, destacan los primeros visitantes a una pieza rescatada de la localidad de Brediñana

VÍDEO: El hórreo restaurado del siglo XVI ya luce en el centro de Villaviciosa

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Villaviciosa

Miguel González, natural de Viella (Siero), pero afincado en Villaviciosa desde hace muchos años, es un apasionado de la historia. Se detiene junto a la Casa de los Hevia, para observar con detalle los elementos y rasgos que diferencian al hórreo del siglo XVI que ya luce en el centro de Villaviciosa. “Quedó muy guapo, el casco histórico necesitaba un hórreo para reflejar cómo era aquí la vida hace siglos, cuando la gente que aquí vivía lo tenían de forma habitual a modo de almacén”, cuenta, mientras añade la importancia de poner en valor a estas construcciones singulares, que el próximo martes serán reconocidas por el Consejo de Ministros como “manifestación representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial". “Me parece muy bien, que se protejan y cuiden los hórreos. No les damos valor y aprecio, porque estamos cansados de verlo, pero conservarlos es muy complicado y a la vez muy importante”, refleja.

El singular elemento patrimonial, de principios del siglo XVI, fue donado hace tres lustros por una familia de Brediñana al Ayuntamiento de Villaviciosa. El arquitecto maliayés Xuan Pedrayes fue el encargado de dirigir un proceso de restauración, que materializó Abel Cordera, de Carpintería Villaviciosa. Este miércoles se ultimaron los últimos retoques, antes de que a última hora de la mañana el goteo de visitantes, para hacerse una foto y fijarse en todos sus detalles fuese constante.

Una "joya" donada por una familia

“Estoy gratamente sorprendida y muy orgullosa y contenta de verlo aquí”, comenta Victoria Fernández, que fue la propietaria que lo donó al Ayuntamiento. “No podía hacer nada con él, ni arreglarlo ni nada, estaba dividido en dos partes, y lo teníamos desde que compró la casa mis abuelos en 1947, así que antes de que se cayese me surgió esta opción y ahora me presta verlo así”, añade, mientras lo observa y se fotografía junto a sus familiares Daniel Fernández, Pilar Álvarez y Gloria Álvarez. “¿Dónde está la figura del cuélebre que se podía ver?”, pregunta ésta última, mientras charla con Cordera, y analizan cómo fue el proceso de restauración.

El alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, también se pasó a dar una vuelta por un elemento que, justo en Semana Santa, ha añadido la atracción turística a la del valor patrimonial. “En primer lugar hay que destacar lo que supone la restauración de un patrimonio que estuvo riesgo”, incidió. “Creemos que esta magnífica joya está en una ubicación señera. Y será el origen de la ruta de todo el patrimonio etnográfico que tiene Villaviciosa, y que terminará en Sietes en La Casa l´Horru”, añadió.

Reclamo turístico

El hórreo se encontraba en el barrio de la Pola, en Bedriñana. En 2014 se hallaba en mal estado y se desmontó. De ahí que ahora algunos de sus elementos originales no luzcan tal cual. Lo peculiar es que rompe con lo que había hasta el siglo XIV, “cuando los hórreos eran de dos aguas, el tejado de paja de centeno y la forma era distinta, pues no eran cuadrados, sino rectangulares", según explica Xuan Pedrayes, arquitecto maliayés, que hace hincapié en que son hórreos de engüelgos, y que en este caso particular “tiene unos pegollos muy buenos. Y destacaría también los lliños, aunque uno no lo pudimos recuperar".

Instalación en Villaviciosa de un horreo restaurado del siglo XVI

Pablo Antuña

Desde Madrid se han escapado unos días a Asturias para pasar la Semana Santa Javi Rodríguez y Nuria Hoya, con sus hijas Iraia y Katia Rodríguez. “Está bien y es interesante que haya este ejemplar aquí en el centro de Villaviciosa y que las administraciones los cuiden”, destacan, al mismo tiempo que los ponen en valor. “El hórreo asturiano es más cuadrado que el gallego por ejemplo, lo diferenciamos bien. Y nos llama la atención que para los pedestales en algunos casos podían utilizar hasta huesos de ballena, es decir, lo que tenían”, enfatizan, mientras aplauden esta pieza centenaria, desde su valor también como reclamo turístico. “Para los que venimos de fuera es muy llamativo”, concluyen.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents