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Villaviciosa estudia diez parcelas del casco urbano para habilitar aparcamientos provisionales ante el cierre del de la Oliva

El concejo arrastra un déficit histórico en materia de estacionamientos por la falta de previsión del planeamiento y las limitaciones que impone Costas

Aparcamiento provisional en el centro de la Villa.

Aparcamiento provisional en el centro de la Villa.

José Á. Ordóñez

Villaviciosa

El Ayuntamiento de Villaviciosa trabaja con un listado de diez ubicaciones dentro del núcleo urbano que podrían destinarse a aparcamientos a corto plazo. La identificación de estos espacios figura en un informe de la Jefatura de la Policía Local elaborado tras la pérdida del solar de la Oliva, uno de los principales espacios de estacionamiento en superficie de la capital municipal.

Las parcelas en estudio se distribuyen por distintos puntos del casco urbano, con especial concentración en las áreas directamente afectadas por el cierre del estacionamiento. El documento cita suelos entre las calles Oliva y Doctor Pando Valle, así como en la confluencia de Leopoldo Alas Clarín con la calle Oliva, el cruce de Pedro Pidal Arroyo con José de la Ballina, una parcela en la calle Álvarez Miranda, otra en la calle Asturias (junto a la AS-330), un espacio en el entorno del campo de San Francisco y el suelo municipal de La Barquerina utilizado de forma puntual como parking en momentos de saturación.

Normas subsidiarias

Más allá de esta situación concreta, Villaviciosa mantiene un problema crónico de aparcamiento vinculado a sus déficits históricos en materia de planificación urbanística. La ausencia de un Plan General durante cuatro décadas y la vigencia de unas Normas Subsidiarias de 1997, concebidas como instrumento provisional, están en el origen de que no se hayan reservado suelos específicos para estacionamientos públicos.

Las normas de 1997 limitaron la previsión de plazas a las asociadas a nuevas urbanizaciones, viario o equipamientos, sin incorporar bolsas públicas de aparcamiento ni espacios logísticos. A ello se sumó que permitieron edificar en ámbitos sin capacidad para garajes, lo que trasladó la presión al espacio público. La propia configuración del casco urbano, con condicionantes de inundabilidad, refuerza la escasez de estacionamientos privados.

El único intento de dotación estructural, que fue el aparcamiento de El Pelambre, fracasó. Impulsado entre 2006 y 2009, mediante una concesión privada vinculada a un proyecto comercial, no llegó a ejecutarse. El espacio se utilizó durante años como explanada sin urbanizar hasta que, en 2012, el Principado acometió su acondicionamiento como aparcamiento en superficie y zona verde, con una inversión superior a 876.000 euros. La solución generó plazas, pero descartó la opción de un equipamiento de mayor capacidad en pleno centro.

El marco físico y normativo añade más restricciones. La disponibilidad de suelo está condicionada por limitaciones de Costas, zonas inundables, protección patrimonial y servidumbres de infraestructuras, lo que reduce las alternativas viables en el entorno urbano y litoral.

El modelo vigente se apoya en soluciones temporales. Desde 2015, el Ayuntamiento ha recurrido a acuerdos con propietarios para habilitar solares edificables como aparcamientos provisionales. Es el caso del ámbito de la Oliva regularizado mediante convenio y urbanizado en 2019.

Convenios

En paralelo, se ampliaron espacios mediante convenios similares en la entrada de la Villa, como el solar junto a la rotonda de la manzana conocido como de La Palmera y el de la antigua sidra Miravalles. Estas actuaciones han incrementado la oferta, pero mantienen un carácter transitorio al depender de suelos destinados a futura edificaciones.

El resultado es que más del 50% de las plazas, especialmente en periodos de alta demanda, se sitúan en terrenos sin calificación permanente para este uso.

El nuevo PGOU en tramitación incorpora por primera vez este problema como eje prioritario. El documento de aprobación inicial incluye un estudio de movilidad que analiza la demanda y plantea la creación de bolsas de aparcamiento en la Villa y en otros núcleos del concejo. Las líneas de actuación planteadas combinan medidas a corto y medio plazo. Por un lado, se mantiene la política de acuerdos con propietarios para habilitar nuevos espacios en el casco urbano. Por otro, se prevé la creación de aparcamientos públicos en la capital y actuaciones en el entorno del campo de fútbol de Amandi, Tazones, El Puntal y zonas de playas, además de áreas específicas para camiones y logística en la rotonda de la autovía y en el eje Quintes-Quintueles, vinculadas al transporte público.

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