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Villaviciosa espera un centenar de llagareros artesanos en el concurso de sidra casera del día 30

La final regional, Memorial Mundo Collada, tendrá lugar en la capital maliayesa el 18 de octubre

Por la izquerda, Javier Antuña, Rocío Vega y Óscar Flórez, durante la presentación.

Por la izquerda, Javier Antuña, Rocío Vega y Óscar Flórez, durante la presentación. / J. A. O.

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José A. Ordóñez

José A. Ordóñez

Villaviciosa

Villaviciosa celebrará el próximo día 30 de este mes de agosto una nueva edición de su concurso de sidra casera, una cita que reunirá a entre 80 y 100 elaboradores del concejo y que volverá a convertir la plaza del Ayuntamiento en un gran punto de degustación de sus mejores producciones. El certamen alcanza su decimonovena edición en un municipio donde los organizadores calculan que existen entre 300 y 400 personas que elaboran sidra en sus propios llagares para consumo doméstico.

La final comenzará a las doce del mediodía y estará protagonizada por doce elaboradores, seleccionados previamente en las eliminatorias que se celebrarán los días 24, 25 y 26, a las 20.00 horas, en la sidrería La Ballera. El proceso constará de tres eliminatorias y una semifinal, de la que saldrán las doce sidras que llegarán a la plaza.

Carácter local

Óscar Flórez, uno de los organizadores y representante de la Asociación de Fomento de la Sidra Tradicional Asturiana, confía en mantener los niveles habituales de participación. En alguna edición se superó el centenar de llagareros artesanos, aunque la organización insiste en que su objetivo no es crecer indefinidamente, sino conservar el carácter local de la convocatoria. «Nosotros queremos hacer un concurso para el concejo de Villaviciosa», explica Flórez. El propósito es reunir a quienes elaboran sidra en sus casas y, al mismo tiempo, permitir que vecinos y visitantes conozcan unas producciones que habitualmente no salen del ámbito familiar. No se trata de sidra destinada al mercado, sino de la que los particulares producen en sus pequeños llagares para consumo propio. «Esperamos que la gente de fuera venga, que conozca la sidra y que tenga muy claro que está bebiendo un producto elaborada por los paisanos para consumir en su casa», señala Flórez.

La final del día 30 será también una degustación abierta al público. Los asistentes podrán adquirir un vaso y probar las sidras mientras el jurado establece la clasificación. Los doce finalistas recibirán premio. El ganador obtendrá trofeo, diploma, 400 euros, 2.500 corchos microaglomerados y una cena para dos personas. El segundo clasificado recibirá 200 euros; el tercero, 100, y el cuarto, 50 euros.

Entrega de botellas

Las botellas para participar podrán entregarse del 17 al 22 , de 12.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas, en el local habilitado en el número 20 de la calle General Campomanes de la capital maliayesa. Más allá de la competición, los organizadores destacan especialmente la mejora experimentada por la sidra casera durante las últimas dos décadas. Antuña, vinculado al certamen desde sus primeros años, atribuye buena parte de esa evolución al intercambio de conocimientos que generan los propios concursos. La introducción de la degustación permitió que los elaboradores comenzasen a probar las sidras de los demás, comparar resultados y preguntar por los métodos empleados. «Está todo el mundo probando para ver por qué está más bueno lo de aquel que lo mío», explica Antuña.

Esta competencia ha terminado funcionando también como una escuela informal. «Elaboran ya mejor, saben lo que tienen que hacer y se preguntan unos a otros», señala. Antuña llega a hablar de una mejora del «200%» respecto a los primeros años, una expresión con la que valora el salto de calidad que observa en las sidras y no una medición técnica.

Los organizadores detectan además un progresivo relevo generacional. Antuña asegura que el número de elaboradores sigue aumentando, aunque lentamente, y que algunos llagares particulares que habían dejado completamente de producir han retomado la actividad.

Los propios concursos funcionan, a su juicio, como estímulo. Una buena clasificación o conseguir uno de los premios anima a continuar elaborando y a intentar mejorar al año siguiente. «La juventud está arrancando. No todo lo rápido que quisiéramos, pero están haciéndolo», afirma Antuña, quien asegura que en las entregas de premios se observa la presencia de gente cada vez más joven.

La mejor sidra de Asturias

El movimiento de la sidra casera se ha extendido por Asturias. Según los datos facilitados por los organizadores de la cita maliayesa, cuando comenzaron a impulsar estas competiciones únicamente existían dos certámenes de estas características, mientras que actualmente doce concejos cuentan con concurso oficial. El calendario culmina cada año en Villaviciosa con el Memorial Mundo Collada, la final regional. La edición de este año se celebrará el 18 de octubre y reunirá a elaboradores clasificados en los distintos concursos locales para decidir cuál es la mejor sidra casera de Asturias.

El acto contó con la presencia de la edil maliayesa Rocío Vega, quien garantizó el respaldo del Ayuntamiento a este evento y subrayó el intenso calendario de eventos relacionados con la sidra que albergará el concejo en los prócimos meses.

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