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Manolo Gancedo saca un espectacular congrio de 32 kilos y 2,25 metros de la ría de Villaviciosa: "Nunca pesqué nada igual, es la mayor pieza de mi vida"

Antiguo profesional del mar, el maliayés necesitó más de una hora en la escollera del Puntal para hacerse con el enorme ejemplar, que va a preparar "guisáu con patates"

Por la izquierda, Miguel Miranda y Manolo Gancedo, con el congrio, en Villaviciosa.

Por la izquierda, Miguel Miranda y Manolo Gancedo, con el congrio, en Villaviciosa.

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Villaviciosa

Un congrio de 32 kilos de peso y 2,25 metros de longitud es el espectacular trofeo que acaba de sumar a su particular historial el maliayés Manolo Gancedo Victorero. El enorme ejemplar fue capturado en aguas de la ría de Villaviciosa, después de una "pelea" que se prolongó durante más de una hora. Gancedo sabe bien lo que es enfrentarse a una pieza de estas características. Fue pescador profesional y, aunque ya está jubilado, mantiene intacta su gran afición. Sin embargo, asegura que nunca hasta ahora había conseguido una captura semejante. «Había sacado de la ría otro enorme congrio hace unos 40 años, pero esta es la mayor pieza que pesqué en mi vida. Congrios de este tamaño ya se ven pocos», señala con satisfacción.

La captura se produjo en la escollera situada frente a la Casa de los Bonhome, en El Puntal. Allí comenzó una operación que requirió paciencia, fuerza y experiencia, prolongándose durante más de una hora. «Me costó bastante tiempo hacerme con este voraz depredador», explica. Para conseguirlo recurrió a un aparejo casero preparado para capturar congrios. «Utilicé un buen cable de acero. En un extremo se coloca un buen anzuelo de congrio y el otro se ata bien a un palo fuerte de madera, de aproximadamente un metro o incluso mayor, según el tamaño de la cueva donde se encuentre», detalla.

Miguel Miranda y Manolo Gancedo, con  el congrio.

Miguel Miranda y Manolo Gancedo, con el congrio. / V. A.

El veterano pescador tiene también muy claro qué utilizar como cebo. «El que prefieren y es infalible son la sardina y el pulpo. Cuando pica, el palo queda trabado y lo vas sacando en una gran pelea y con bastante destreza», relata Gancedo sobre la técnica empleada para hacerse finalmente con el ejemplar. Una vez fuera del agua llegó el momento de comprobar sus dimensiones: 32 kilos y 2,25 metros, unas medidas que convirtieron inmediatamente al congrio en motivo de conversación entre sus conocidos. Gancedo mostraba orgulloso su preciado trofeo en Villaviciosa a sus amigos Miguel Miranda y Manuel Riera.

Y el enorme congrio no acabará únicamente como recuerdo de una jornada memorable. Buen aficionado también a la cocina marinera, Gancedo ya ha comenzado a trocear la pieza para congelarla y degustarla poco a poco. Las primeras raciones, además, ya tienen destinatarios. «Vamos a empezar a probarlo ya este fin de semana y ya tengo los primeros invitados. Para cocinarlo, tampoco tiene dudas: «Lo prepararé guisáu con patates, que es como más me gusta, aunque también está muy rico en salsa verde o en fritos, quitándole bien las espinas».

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