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Los tomates gigantes de Villar (Tazones) sorprenden en la plaza de abastos de Villaviciosa: "El abono natural y un riego constante son claves"

«Son excelentes para ensaladas, porque combinan una textura firme y una piel carnosa con un equilibrio muy bueno entre dulzor, acidez y sabor", destaca Iván Alonso

Los tomates gigantes de Villar (Tazones) sorprenden en la plaza de abastos de Villaviciosa: "El abono natural y un riego constante son claves"

A.D.

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Villaviciosa

Las huertas de Iván Alonso y Vanessa Álvarez, en Villar (Tazones), han llevado este verano a la Plaza de Abastos de Villaviciosa una cosecha fuera de lo habitual. Entre sus tomates de la variedad raf han recogido varias decenas de ejemplares de más de un kilo de peso y cuatro de ellos se quedaron cerca del kilo y medio, unas dimensiones que han sorprendido incluso a los propios agricultores.

Iván Alonso con varios tomates.

Iván Alonso con varios tomates. / V. Alonso

Alonso y Álvarez venden cada miércoles y sábado en el mercado de Villaviciosa los productos que cultivan en sus huertas, situadas muy cerca del mar. Su puesto es uno de los habituales de la plaza y reúne una amplia variedad de productos de cosecha propia: patatas de diferentes variedades, pepinos, lechugas, ajos, fabes, coliflores, pimientos, lombardas, brócoli y cebollas blancas, amarillas y rojas, además de otros productos de temporada. La oferta se completa con arándanos, miel, huevos de oca y faisán y sidra de elaboración propia.

Pero los tomates se han convertido en las últimas semanas en el producto que más llama la atención. «Tenemos tres variedades, azul, tres cantos y raf. De esta última nos han nacido varias docenas de ejemplares que pesaron más de un kilo e incluso cuatro casi llegaron al kilo y medio», explica Iván Alonso.

El tamaño resulta especialmente llamativo porque, según señala el productor hortofrutícola, nunca habían obtenido tomates de esas dimensiones en sus huertas de Villar. Alonso atribuye el resultado a una combinación de factores y evita señalar una única causa. «Esta primavera el calor llegó antes de tiempo y ya en verano tuvimos muchas horas de sol y de luz. A esto se suma el abono natural y un riego constante que Vanessa y yo cuidamos mucho en todo lo que plantamos», explica.

A esas condiciones se añadió este año un cambio de terreno para el cultivo de los tomates. «Los hemos cambiado de huerto y de tierras y creemos que todo ello contribuyó a una cosecha muy abundante y con piezas de gran tamaño y peso», señala Alonso.

Más allá de su tamaño, Alonso destaca sus características para el consumo en fresco. «Son excelentes para ensaladas porque combinan una textura firme y una piel carnosa con un equilibrio muy bueno entre dulzor, acidez y sabor. Son de los primeros que los clientes nos quitan de las manos», asegura.

Para Alonso tampoco hacen falta demasiados acompañamientos para llevarlos a la mesa. «Un buen tomate de cosecha natural, con un buen aceite de oliva y una pizca de sal, ya es por sí solo una exquisitez de plato», afirma el agricultor, que tiene clara su valoración de la variedad: «Para mí es el rey de los tomates».

La cosecha de este verano ha dado así una dimensión excepcional a un producto habitual de las huertas de Villar. El clima, el cambio de terreno, el abonado natural, el riego y el cuidado diario son los factores con los que Alonso y Álvarez explican unos tomates que este año han rebasado ampliamente el kilo y que, desde sus tierras junto a Tazones, han terminado convirtiéndose en una de las curiosidades del mercado de Villaviciosa.

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