Opinión

Modas y modos

Ha llegado a las tiendas con gran éxito de ventas la pesadilla de muchas personas provectas: los pantalones con manchas que parecen haber sufrido un indeseado escape. Los pantalones son muy indiscretos, sobre todo los blancos con manchas amarillas. Un espanto.

Hay una tira de Mafalda, esa pequeña filósofa del siglo XX, en la que alguien dice ”Esto es el acabose” y ella, tan aguda como siempre, contesta: “No, esto es el continuose del empezose de ustedes”. Ahí la pizpireta y ocurrente niñita de Quino tiene razón. Sería conveniente tirar de hemeroteca para observar que estos espantos han estado presentes desde que el mundo es mundo... ¿No asistimos con horror a la moda de los pantalones caídos que enseñaban calzoncillos o tangas o a la de los pantalones rotos o a la aparición de los primeros tatuajes o, puestos a ir a los años 60, a la tan vituperada minifalda? Recordemos que las primeras mujeres en quitar el polisón en la Belle Epoque eran consideradas unas frescas y unas casquivanas.

Cuando uno crece se asombra de que las generaciones posteriores no sean tan trabajadoras o tan espabiladas o tan lectoras como la propia. Parece ley de vida calificar a los que vienen detrás un tanto despectivamente. Los "Baby Boomers" llamábamos "La Generación de la Coca Cola" a los que venían detrás, porque cuando eramos pequeños había Mirinda y poco más. La "Generación X" llamó "Milennials" a los que la siguieron y estos "Generación Z" a la posterior.

Ahora llamamos la "Generación de Cristal" a jóvenes que no se despegan de los móviles, que son proclives a sentir ansiedad fácilmente y que se quejan por todo. Seguro que esta generación hablará con igual desdén de la próxima porque con la IA habrá grandes cambios y la próxima generación no tendrá ni imaginación ni creatividad. Al tiempo.

No podemos criticar a los niños que llevan móviles (el otro día vi a un bebé con uno atado a la sillita para que no se le cayera) puesto que somos nosotros los que se los compramos, ni tampoco que tengan bajo nivel educativo puesto que ellos no hicieron las leyes, ni que consuman series como pipas; si nosotros hubiéramos tenido 40 canales en vez de la humilde TVE hubiéramos hecho lo mismo, seguro.

Y por poner un último ejemplo, esto es lo que decía el sabio Aristóteles en el siglo IV antes de Cristo: “Los jóvenes de hoy no tienen control y están siempre de mal humor. Han perdido el respeto a los mayores, no saben lo que es la educación y carecen de toda moral”.

Pues eso, que en cualquier tiempo pasado eramos los mismos, pero con otras circunstancias.

¿O no?