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Villaviciosa

El disgusto de los pequeños

En aquellos años del bachillerato de entonces, un cura agustino -el Padre Secades- era el que se preocupaba de que todos los alumnos de su clase aprendiésemos “Latín” que, como el idioma francés era, por decirlo de alguna manera, una de las dos asignaturas que había que estudiar y que no se hablaban ni se escribían en castellano.

Aquel bachillerato de los años sesenta contaba con esas dos lenguas en su Plan de Estudios y si no querías quedar castigado los jueves por la tarde en el colegio tenías que dominar el latín y su "rosa, rosae" de la primera declinación y el “lupus, lupi”, nominativo de la segunda declinación.

Reconozco que no se me daban mal ninguna de las dos, es decir, ni “el latín” ni “el francés” y me refiero a las asignaturas. Años después y a medida que fui creciendo, terminé aprendiendo nuevas acepciones de ambas palabras con significados muy distintos al escuchar frases como “Este sabe latín” que nada tenía que ver con el colegio pues se refería a alguien que era astuto y listo, avispado y muy difícil de engañar.

Con el “francés” sin embargo había que tener mucha más precaución porque, sin darnos cuenta, podíamos meternos en terrenos pantanosos y erótico-sexuales como diría un buen amigo. Una cosa es estudiar “francés” en el bachillerato y otra bien distinta es “hacer un francés completo” como dicen quienes son expertos en esa materia que, por cierto, no es mi caso. Y ahora es cuando tal vez se pregunten ¿por qué he empezado con esto? Pues se lo voy a explicar.

Creo que desde que estudié el bachillerato en el Colegio San Agustín de Madrid (junto al Estadio Santiago Bernabéu), no había vuelto a recordar ni pronunciar aquello de “Lupus, Lupi” hasta hace tan sólo una semana. El pasado sábado día ocho tuve que presentar en la Sala 2 de Laboral Ciudad de la Cultura de Gijón, el XXI Galardón de ALAS (Asociación de Lúpicos de Asturias).

Fue hace varios años también cuando conocí a Ana Isabel García, presidenta de dicha asociación, al coincidir con ella por una afición común como es el automovilismo deportivo. Ella fue cronometradora de pruebas y yo un reportero de televisión que grababa carreras. Por aquél entonces desconocía que existiera una enfermedad que se llamase “Lupus”.

La palabra “Lupus” significa en latín “lobo” y se aplicó a esta enfermedad por las manchas que causa en los rostros de muchos pacientes que la sufren.

Manchas y erupciones semejantes a las que tienen los lobos en la cara… Es una enfermedad inflamatoria que puede afectar a la piel, las articulaciones, los riñones, los pulmones y hasta el sistema nervioso.

Cada diez de mayo y desde el año 2004 se celebra el “Día Mundial del Lupus” y esa fecha nos volvió a reencontrar a Ana Isabel y a mí ya que varios participantes tinerfeños en el Campeonato de España de Rallyes habían decidido dar visibilidad a esta novedosa enfermedad para muchos, al publicitar en sus coches el logo de esa fecha tan señalada representado por una mariposa.

Conocedora de ello y sabiendo que yo me había desplazado a Córdoba, Ana Isabel García presidenta de ALAS, me pidió que hablara con los equipos asturianos que iban a participar en el Rallye Sierra Morena a fin de que lucieran asimismo la “mariposa” del Lupus durante la carrera. Así lo hice y les puedo asegurar que al hablar con nuestros pilotos, copilotos y mecánicos me sentí emocionado y feliz viendo su total predisposición para colaborar con la causa.

Hace unos meses recibí un nuevo “encargo” de mi amiga Ana Isabel para ser presentador de este XXI GALARDÓN ALAS 2025 que recayó en toda una eminencia del colectivo médico nacional como es el Dr. Guillermo Ruiz Irastorza, jefe de Sección de la Unidad de Enfermedades Autoinmunes del Hospital Universitario de Cruces, en Bilbao.

Previamente a su clara, contundente, brillante y espectacular conferencia titulada “El Lupus y yo” su homónima en el HUCA, la Dra. Lola Colunga Argüelles, dedicaría unas entrañables palabras hacia el médico vasco y todo su trabajo sobre la enfermedad realizado hasta la fecha.

Con casi un centenar de asistentes el acto había comenzado pasadas las nueve y media de la mañana. El Dr. Emilio Sánchez Álvarez (director de la Unidad de Gestión Clínica de Nefrología del HUCA), inició las intervenciones con su conferencia “Albuminuria: Detectar a tiempo para proteger la vida”. Le siguió la gerente de la zona Norte de la empresa Otsuka Pharmaceutical S.A., Dña. Montse Sánchez Agustino con un tema atractivo: “La voz del paciente”.

La primera parte del programa la finalizaría Don Ramón de Cangas Morán (Dietista-Nutricionista y doctor en Ciencia de los Alimentos, Biología Funcional y Molecular), con la charla titulada “Nutrición y ejes corporales” que daría paso a un pequeño descanso donde todos aprovechamos para tomar un café.

La segunda parte se centró básicamente en el galardonado de este año. Con tono distendido y mucho humor sin perder un ápice de contundencia y energía el doctor Ruiz Irastorza se ganó a todos los asistentes en un abrir y cerrar de ojos. Fue muy claro hablando un lenguaje coloquial que absolutamente todo el aforo entendió a la primera. Por eso no fue nada extraña la larguísima ovación con la que los asistentes le premiaron al término de su intervención.

Seguidamente se constituyó la Mesa de Clausura con Dña. María Luisa Sánchez Núñez (gerente del Área Sanitaria V), Dña. Mónica Oviedo Sastre (presidenta de COCEMFE Asturias), y Dña. Ana Isabel García García (presidenta de ALAS), y es en este momento cuando decides dar un giro y dejas de seguir mordiéndote la lengua ni un solo segundo más…

Después de cuatro horas de Congreso, Seminario, Reunión, Simposio -o llámenlo como quieran- celebrado en Gijón y dedicado a una enfermedad tan dura y desconocida para muchos como es el Lupus… resulta que a este XXI GALARDÓN ALAS 2025 ¡¡No asisten ni la alcaldesa ni ningún representante del Ayuntamiento de Gijón!!

Me consta que, con antelación y tiempo suficiente, la Asociación de Lúpicos de Asturias (ALAS) había cursado la correspondiente nota de prensa e invitación a la Consejería de Sanidad, Ayuntamiento de Gijón y medios de Comunicación.

De cara a Consejería y Ayuntamiento empiezo a entender lo que alguien me ha dicho esta semana cuando le comenté mi enfado y disgusto: “Parece mentira para ti que no sepas a estas alturas que las enfermedades no dan votos…”.

Puedo entender a nivel Consejería, que haya problemas de agenda (excusa muy utilizada por los políticos), por coincidir con otros actos que le interesen más y que generen una mayor “rentabilidad” mediática. Pero me cuesta entender como “se puede caer” de la lista de asistentes -a falta de tan sólo 24 horas- la propia alcaldesa local (que además es médico). Y mucho peor todavía es que te digan que “no hay ningún concejal libre ni disponible para acudir hasta la Laboral…”.

El pasado año la alcaldesa Dña. Carmen Moriyón se comprometió delante de todo el auditorio del Galardón ALAS a visitar la Asociación en enero de este 2025 y todavía no se le ha visto. ¿Empiezan a entender el disgusto de los pequeños? ¿De los ciudadanos que no contamos para nada? ¿De los que sólo se acuerdan cuando llegan las elecciones?

Y desgraciadamente y por deformación profesional tengo también que decirles que me parece una total y auténtica vergüenza que tampoco se presentase ni una sola televisión para cubrir esta “noticia del Lupus”, una enfermedad que afecta a muchas personas en nuestra comunidad autónoma. “El disgusto de los pequeños” termina con esta denuncia sobre este papel digital que es como el título de aquella maravillosa película “El viaje a ninguna parte” del inolvidable Fernando Fernán Gómez estrenada en 1986 porque creo que no servirá para nada.

El Dr. Guillermo Ruiz Irastorza cerró el acto recogiendo de manos de Ana Isabel García García el galardón representado por un “lobo”, un “Lupus” creo que de bronce sobre una base de mármol. Un reconocimiento de ALAS másque merecido por cuanto ha hecho y hace en la lucha por esta enfermedad.

Y yo me despido con dos preguntas: ¿Interesa el Lupus? ¿De verdad queremos echar una mano a sus enfermos? Les deseo que no lo sufran.

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