El San Agustín detecta un repunte de las infecciones de transmisión sexual

Aumentan los jóvenes de entre 20 y 30 años con verrugas genitales causadas por el virus del papiloma humano al no utilizar el preservativo

02.08.2015 | 04:39
El San Agustín detecta un repunte de las infecciones de transmisión sexual

Los médicos del servicio de dermatología del hospital San Agustín perciben un repunte de las infecciones de transmisión sexual. La que más abunda es el condiloma o verrugas genitales causadas por el virus del papiloma humano; aumenta entre la población joven, de edades comprendidas entre los 20 y 30 años, señala el doctor Daniel de la Mano, dermatólogo del centro sanitario avilesino. Atribuye este incremento a la falta de utilización del preservativo. "Los jóvenes tienen la información y saben de las posibilidades de contraer infecciones pero aún así no usan el preservativo siempre. Piensan que no les va a tocar a ellos nunca", añade el especialista para comentar que "todos los días vemos algún caso nuevo".

Las verrugas genitales son protuberancias generalmente asintomáticas (sin dolor), de color carne o gris. Pueden ser pequeñas, a veces difícilmente visibles, o alcanzar agrupaciones grandes que se detectan a simple vista y con aspecto de coliflor. Se transmiten por contacto sexual, manifiesta el médico. Las relaciones sexuales seguras, que incluyen el uso del preservativo y evitan el contacto sexual con personas afectadas, son las vías más eficaces para prevenir el contagio del virus del papiloma humano. El condón "no es infalible ya que las verrugas pueden aparecer en zonas de alrededor de los genitales, como el pubis, que no están protegidas por el preservativo", explica De la Mano. No obstante, promueve su uso por tratarse del método que frena el contagio de las enfermedades de transmisión sexual.

Estas verrugas afectan a hombres y mujeres. En los primeros pueden crecer en la punta o tallo del pene, el ano o el escroto. En las mujeres, en la vulva, las paredes de la vagina, el área entre los genitales externos y el ano y el cuello del útero.

Asimismo, pueden manifestarse en el muslo y la zona de la ingle; incluso podrían desarrollarse en la garganta y en la boca de una persona que haya mantenido sexo oral con una otra infectada.

Los dermatólogos atienden a los hombres ya que las mujeres acuden a ginecología, comenta el especialista, para explicar que éstas, con una infección genital por el virus del papiloma humano tienen una mayor probabilidad de desarrollar cáncer de cuello de útero. Para reducir este riesgo deben someterse a revisiones regulares que incluyen la prueba del Papanicolaou, facilitando así la detección de alteraciones originadas por las verrugas genitales y las primeras señales de cáncer de cuello uterino.

Existen varios tratamientos para eliminar el condiloma. Entre ellos, el doctor De la Mano cita la crioterapia (congelación con nitrógeno líquido), cremas con las que se consiguen buenos resultados", tratamientos químicos que las quema y cirugía en caso de que las verrugas sean muy grandes.

Una vez diagnosticadas y tratadas, para descartar sucesivas infecciones -"ya que cuando aparece una es probable que haya otra"-, De la Mano incide en utilizar durante varios meses el preservativo. Recalca su importancia ya que, "además de poder quedar algún resto del virus y repetirse la infección, todavía hay riesgo de contagio". El riesgo cero no existe, destaca. Asimismo, indica otros riesgos derivados de una infección secundaria: herpes, hepatitis o VIH.

Ante un caso de enfermedad de transmisión sexual, el médico sugieren a los afectados que adviertan a sus parejas para que acudan al médico o hablan directamente con ellas: "Si tienes aprecio por esa persona debes decirlo pero a veces no quieren".

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