El HUCA implanta el marcapasos sin cables más pequeño del mundo

La peculiaridad de Micra es que tiene la décima parte del tamaño de un marcapasos convencional y se coloca directamente en el corazón mediante un catéter insertado a través de la vena femoral

05.02.2016 | 19:49

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ha implantado por primera vez a un paciente un marcapasos conocido como "Micra" y que tiene la particularidad de ser el marcapasos sin cables más pequeño del mundo, ha informado hoy la Consejería de Sanidad del Principado.

La intervención se ha realizado en el marco del I Curso Internacional de Implantación de Válvula Transcatéter que se ha clausurado hoy.

La organización de este curso ha corrido a cargo del Área de Gestión Clínica del Corazón del HUCA, que dirige César Morís y en la que han participado profesionales procedentes de más de cuarenta hospitales.

La peculiaridad de Micra es que tiene la décima parte del tamaño de un marcapasos convencional y se coloca directamente en el corazón mediante un catéter insertado a través de la vena femoral.

La principal ventaja de esta tecnología es que no requiere del uso de cables para ofrecer terapia de estimulación; más bien, está unido al corazón a través de pequeñas patas y proporciona impulsos eléctricos a través de un electrodo situado en el extremo del dispositivo.

En contraste con el procedimiento actual de implante de marcapasos, éste no requiere de incisiones quirúrgicas en el pecho ni de la creación de ningún "bolsillo" debajo de la piel, lo que se traduce en una metodología de implante más rápida, menos invasiva y que consigue reducir las posibles complicaciones derivadas tales como el riesgo de infección, la rotura de electrodos o la colocación del generador, eliminando además cualquier signo visible del dispositivo.

Esta es una de las principales novedades de la jornada que centra su atención, de forma monográfica, en una técnica que ha supuesto una revolución en el tratamiento de la patología valvular cardiaca y que está creciendo de forma exponencial: la implantación y reemplazo de válvulas cardiacas -aórtica y pulmonar- vía transcatéter, sin necesidad de cirugía.

"La estenosis aórtica es una de las enfermedades que más está creciendo en los últimos tiempos por el envejecimiento de la población y aplicar las técnicas más novedosas supone una clara mejora en la supervivencia y la calidad de vida del paciente", ha señalado César Morís.

El tratamiento habitual de los pacientes con estenosis aórtica era el reemplazo de válvula mediante cirugía abierta, sin embargo, hasta un 30 % de los pacientes no eran operados debido a que se consideraba que tenían un riesgo quirúrgico excesivo.

Hasta ahora, no existía ninguna opción terapéutica, situación que ha cambiado con la aparición de las válvulas transcatéter o TAVI, una técnica supone reemplazar la válvula sin tener que realizar una cirugía abierta, sino a través de un catéter que puede introducirse desde la ingle del paciente por la arteria femoral o por vía transapical.

Este tratamiento evita riesgos derivados de la cirugía, reduce la estancia hospitalaria y, en algunos casos, es la única alternativa terapéutica para el paciente.

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