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LUIS MANUEL LÓPEZ | Presidente de la Asociación de Padres de Familia Separados de Asturias

"La madre obtiene la custodia por serlo; el hombre debe demostrar que es un buen padre"

"Es imposible mantener el vínculo con los hijos si solamente se puede convivir con ellos cuatro o cinco días al mes"

Luis Manuel López Fidalgo, en Gijón.

Luis Manuel López Fidalgo, en Gijón. ÁNGEL GONZÁLEZ

El gijonés Luis Manuel López Fidalgo, preside la Asociación de Padres de Familia Separados de Asturias, con 850 miembros, entre ellos numerosas mujeres, que tienen entre sus principales reivindicaciones una ley española de custodia compartida como la que tienen Estados Unidos o Gran Bretaña.

-El pasado sábado celebraron concentraciones en Gijón y Laviana para reclamar la ley de custodia compartida de los hijos, a la que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón se comprometió hace dos años.

-La petición de una ley de custodia compartida es uno de nuestros principales objetivos porque la entendemos necesaria, principalmente para los hijos de padres separados, que por culpa de una ley, a nuestro juicio, discriminatoria, sexista, además de machista, se ven obligados y condicionados a llevar un estricto sistema de visitas, como una especie de régimen carcelario.

-Se separan los padres, pero, a menudo, los hijos también se distancian del progenitor con el que no viven. ¿Es lo que ustedes denuncian?

-Los niños, en muchos casos, pasan de vivir con su padre y su madre y resto de la familia a tener al menos 4 o 5 días al mes con uno de sus progenitores. El ministro de justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, anunció en su momento, una próxima ley de custodia compartida. Incluso, en varias ocasiones, puso fechas. El caso es que han pasado ya casi dos años y la normativa sigue desaparecida. Estamos muy hartos de engaños y de esperas, pero no por nosotros, los padres y las madres, sino por nuestros hijos e hijas, que ven cómo se les pasa el tiempo y siguen sufriendo la condicionante incompetencia de los que tienen la potestad para que esta situación cambie.

-Ustedes hablan incluso de hijos de primera y de segunda...

-En un país que dice trabajar por la igualdad, no puede haber hijos de primera o segunda categoría. Pongo como ejemplo, los hijos de padres separados de comunidades autónomas con derecho foral, como Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana o Navarra, donde afortunadamente, tienen más posibilidades de disfrutar de ambos padres en igualdad de condiciones.

-¿Qué ocurre en el resto de España?

-Nos seguimos rigiendo por una ley del divorcio de 2005, en la que ambos padres deben estar de acuerdo para obtener la custodia compartida.

-Por lo general los jueces españoles otorgan la custodia a la madre. ¿Eso ocurre en otros países?

-En Estados Unidos o Gran Bretaña lo habitual es la custodia compartida. Como ve, se trata de dos de los países más desarrollados del mundo.

-¿Cuáles son las ventajas de la fórmula que defienden ustedes?

-La custodia compartida implica principalmente que ambos progenitores tienen el derecho y la obligación de estar con sus hijos en igualdad de condiciones. También somos conscientes de que hay casos en los que no es posible, pero en la mayoría de las parejas se lleva a cabo sin problemas.

-Tildan de machista la actual normativa. ¿Por qué?

-Es muy sencillo. La mujer está plenamente integrada en el mercado laboral. No parece injusto que recaiga en ella la mayor responsabilidad del cuidado de la casa. Se la trata como a un ser débil al que hay que proteger y eso es discriminatorio.

-Así que reivindican el derecho y la obligación de los padres a implicarse al cien por cien en el cuidado y la educación de los niños.

-Claro. Muchos padres y madres trabajan a turnos. No es justo que el que tiene la custodia se vea obligado a tener un cuidador mientras que el otro se ve forzado a ver al niño cuatro o cinco veces al mes. Es algo que no tiene ni pies ni cabeza.

-¿La evolución de los pequeños es mejor cuando una pareja separada asume por igual su cuidado?

-Está demostrado que la custodia en manos del padre y de la madre es muy positiva para los niños. Van mejor en el colegio. Los episodios de violencia familiar también se reducen mucho en esos casos. En definitiva, es un avance hacia la igualdad.

-¿Y no es un poco incómodo para los pequeños cambiar de casa de forma periódica, en los casos en los que así se determina?

-No hablamos de cambiar de casa. Yo siempre digo que la custodia compartida puede llevarse de tantas formas como parejas existen. A una mujer le basta acreditar que es la madre para tener la custodia. Un hombre debe demostrar, además, que es un buen padre.

-¿Les preocupa la desvinculación de una parte de la familia que padecen, a medida que crecen, los hijos de divorciados?

-Por supuesto. Es imposible mantener un vínculo sólido dos fines de semana al mes. Los niños se separan de uno de los progenitores y también de una familia, que suele ser la paterna.

-Luego está la cuestión económica...

-Se nos acusa de querer compartir la custodia para no pasar la pensión correspondiente y no es cierto. Hoy un padre no es el de ayer. Lo único que no podemos hacer es amamantar y dar a luz, por lo demás, tenemos la misma capacidad que la mujer.

-A una maltratada gijonesa la obligan a pagar a su exmarido los viajes para ver a su hijo. ¿Le parece serio?

-No conozco el caso y tampoco me agrada mezclar el maltrato con los temas de familia. Condenamos siempre cualquier caso de violencia, que nosotros preferimos llamar familiar, provocada por hombres o mujeres.

-Los casos de violencia repuntan. ¿Falla el control?

-Alguien está haciendo mal las cosas. Este año muere más gente y los gobiernos se reúnen con colectivos de mujeres. Los hombres también queremos ayudar a evitar esa lacra. No pedimos dinero, sólo que se nos tenga en cuenta.

-¿Se sienten discriminados?

-Pues sí. La prueba es que no existe ninguna casa de acogida para un hombre obligado a abandonar su hogar, solamente hay una en Santander.

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