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Sanidad, obligada a alargar la vida laboral de médicos de 65 años por falta de personal

Faltan facultativos de familia y pediatras, sobre todo en las áreas periféricas, pero también en Oviedo

Zona de espera de un centro de salud de la región. LNE

La polémica regla ya tiene sus excepciones. La Consejería de Sanidad del Principado ha comenzado a aceptar que los médicos que cumplen 65 años puedan continuar en activo si así lo desean. Según ha podido saber este periódico, esta medida afecta por el momento a médicos de familia y pediatras, debido al déficit de profesionales que sufre la región, particularmente en las áreas periféricas. Días atrás, en la bolsa de trabajo no había ningún médico de atención primaria ni siquiera para trabajar en Oviedo, donde se buscaban facultativos para el centro de salud de Ciudad Naranco. Sanidad ha decidido ampliar su oferta de plazas de formación para médicos residentes (MIR) con el objetivo de mitigar este problema. Pero los resultados de ese tipo de soluciones tardan años en verse.

La jubilación obligatoria de los facultativos a los 65 años, impulsada en 2009 por el Gobierno de Vicente Álvarez Areces, entró en vigor en medio de un fuerte rechazo entre la clase médica. El Colegio de Médicos de Asturias y el Sindicato Médico (SIMPA) manifestaron su radical oposición a la medida. Argumentaban que el Gobierno autonómico terminaría viéndose obligado retractarse por escasez, como ya había sucedido en otras comunidades autónomas que habían ido por delante.

Hasta aquel momento, lo habitual era que los profesionales prolongasen su trayectoria laboral hasta los 70 años. En algunos facultativos influía una profunda vocación profesional que deseaban llevar hasta una edad más elevada. Y en todos pesaba el factor económico: el paso a la condición de pensionistas les generaba una severa pérdida de ingresos.

Una porción de los médicos asturianos que se han jubilado a lo largo de estos siete últimos años han decidido proseguir sus carreras en la medicina privada. Muchos que han solicitado al Servicio de Salud (Sespa) la prórroga han visto denegada su solicitud. Han sido excepcionales los casos en los que esta demanda ha sido atendida, y en algunos por sólo uno o dos años.

Pero ahora está entrando en juego con fuerza un nuevo factor: la escasez de profesionales en el mercado en una serie de especialidades médicas. Los casos más agudos se registran en cuatro áreas: anestesia, radiodiagnóstico, pediatría y familia. En estas cuatro especialidades, la Consejería de Sanidad ha procurado convocar un número de plazas especialmente elevado para la próxima oferta pública de empleo (OPE), con el fin de atraer profesionales y estabilizarlos aquí.

Pero el concurso-oposición todavía no se ha iniciado, y la escasez ya es perentoria, máxime en los meses de verano, cuando aumenta la demanda de facultativos para cubrir las vacaciones de los titulares de las plantillas. Algunos sindicatos argumentan que una parte importante de la culpa corresponde a la Consejería por no ofrecer a los profesionales unas condiciones laborales y salariales atractivas, y permitir que se marchen a otras comunidades autónomas en los que se les plantean propuestas más generosas.

Desde el Principado se argumenta que la escasez de este tipo de especialistas es un problema común a toda España, y se culpa al Ministerio de Sanidad por su decisión de reducir la oferta de plazas MIR para formarse en el ámbito de la medicina de familia de Asturias. También es cierto, reconocen las autoridades sanitarias, que en los últimos años parte de esta oferta de plazas no fue totalmente cubierta. De otra parte, la Consejería asegura que en los últimos tiempos ha introducido mejoras en las ofertas de trabajo para plazas temporales.

El pasado 11 de julio, el presidente del SIMPA, Javier Alberdi, compareció en la Junta General del Principado, en el marco de la comisión de investigación sobre las listas de espera sanitarias. En el transcurso de su declaración, expuso algunos datos. Indicó que en la sanidad pública asturiana se ha contabilizado la jubilación de 683 médicos de todas las especialidades desde diciembre de 2009 hasta el 31 de diciembre de 2015, a los que se sumarán "más de un centenar a lo largo de este año".

Alberdi señaló en la Cámara que el Sindicato Médico ya había advertido años atrás de que la situación sería muy compleja, porque aumentaría la demanda por el envejecimiento de la población y sería necesario abordar el relevo generacional.

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