Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La gripe causa menos muertes y casos graves que en años anteriores

La red sanitaria de la región sufre una congestión menor debido a que la epidemia gripal no ha coincidido con las vacaciones de Navidad

Aplicación de una vacuna de la gripe. IRMA COLLÍN

La epidemia de gripe está en plena efervescencia, y siempre puede dar sorpresas. Pero hasta el momento se aprecia un dato llamativo: la cifra de casos graves y de fallecidos en el presente invierno en Asturias está siendo notablemente inferior a las de las dos temporadas anteriores. Una segunda singularidad de este año: la red sanitaria está viéndose menos saturada que en las campañas precedentes. Los expertos coinciden a la hora de diagnosticar la causa: en esta ocasión, el pico de la gripe está produciéndose en enero y febrero, con los centros de salud funcionando a pleno rendimiento, mientras que en las dos temporadas anteriores cayó en diciembre, en plenas vacaciones de Navidad, con una porción relevante de la plantilla de primaria disfrutando de vacaciones.

Las autoridades sanitarias mantienen su estimación de que la onda gripal puede seguir subiendo hasta mediados de este mes, para empezar a bajar a partir de ese momento.

Aunque resulta prematuro realizar balances de la campaña de gripe, sí está tomando cuerpo la idea de que la alta tasa de casos graves y de muertos de los dos años anteriores no está reproduciéndose esta temporada. La semana pasada, la Consejería de Sanidad señaló que se habían contabilizado 173 hospitalizaciones por gripe, y dos muertes.

Las vacunas de la gripe que se aplicaron el pasado otoño fueron reforzadas con un adyuvante, una sustancia química que ayuda a mejorar la respuesta inmune. El objetivo de esta medida se centraba en reducir la cifra de complicaciones graves y muertes, que en los dos inviernos anteriores se habían duplicado, e incluso triplicado, entre las personas de más edad de la región. Los especialistas no consideran que haya que atribuir, sin más, la bajada de muertos y de casos graves a ese cambio de vacuna. ¿Por qué? Entre otras razones, "porque sólo se vacunaron contra la gripe el 55 por ciento de los mayores de 65 años, lo cual significa que un 45 por ciento de los mayores están sin proteger", explicó ayer un experto a este periódico. En las próximas semanas será posible disponer de datos más completos y de conclusiones más fiables.

Uso de antibióticos

En cuanto a la presión de la epidemia gripal sobre la red sanitaria, parece evidenciarse que los momentos de colapso de algunos hospitales de la región que se vivieron en los meses de diciembre de 2017 y 2018 no están teniendo un paralelismo en esta campaña. "Que la epidemia de gripe se produzca fuera de los periodos vacacionales ayuda bastante", señaló un especialista.

Por otra parte, la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reclamado que se limite aún más el consumo de antibióticos durante la temporada de gripe, ya que durante esta época su ingesta aumenta pese a que no pueden curar infecciones causadas por virus, como es el caso de la influenza.

Compartir el artículo

stats