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Un médico de un centro de salud llega a atender hasta noventa pacientes al día

"Trabajamos hasta doce horas y la gente no lo sabe", dicen los médicos de primaria | Barbón invita a los usuarios a enviarle sus quejas por email

Los médicos asturianos de Atención Primaria se plantan: "La gente está agotada, no damos más de sí"

Los médicos asturianos de Atención Primaria se plantan: "La gente está agotada, no damos más de sí"

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Los médicos asturianos de Atención Primaria se plantan: "La gente está agotada, no damos más de sí" Pablo Álvarez

"La población no sabe lo que se está trabajando en atención primaria. Piensan que estamos parados, que no estamos haciendo nada, pero la gente está agotada y no da más de sí. Hay compañeros que trabajan desde las ocho de la mañana hasta las siete y las ocho de la tarde, sin parar más que para tomar un pincho al mediodía". Así se expresó ayer el presidente del Sindicato Médico de Asturias (SIMPA), Javier Alberdi, ante la sede de Presidencia del Principado, donde se concentró un grupo de facultativos de centros de salud convocados por la organización sindical. El objetivo de la movilización era protestar por la "situación crítica" de los centros de salud derivada del sistema organizativo adoptado tras la llegada de la pandemia de covid-19. La protesta fue respaldada por diputados de cinco de los siete partidos de la Junta: PP, Ciudadanos, Podemos, Foro y Vox. Faltaron PSOE e IU.

Alberdi negó que los usuarios no puedan acceder al médico de cabecera, tal y como muchos llevan denunciando desde hace meses. "La gente va los centros de salud. Al paciente que lo necesita se le cita presencialmente y se le atiende", aseveró. Desde su punto de vista, el problema se traduce en que los facultativos tienen que soportar "agendas que llegan a 90 pacientes al día, una cifra inasumible que desborda cualquier capacidad de respuesta". Ante este panorama, el SIMPA optó por "pedir ayuda a nuestro presidente y a nuestro consejero de Salud".

Los médicos asturianos de Atención Primaria se plantan: "La gente está agotada, no damos más de sí"

Los médicos asturianos de Atención Primaria se plantan: "La gente está agotada, no damos más de sí"

Pocas horas antes, el jefe del Ejecutivo regional, Adrián Barbón, fiel a su estilo, se lanzaba a la acción directa a través de las redes sociales y emitía un mensaje que bien podría colapsar los canales de comunicación del Gobierno asturiano: "Todos los que tengáis alguna incidencia con un centro de salud, enviad un email a presidente@asturias.org explicando el caso, vuestros datos personales, centro de salud al que os referís. Necesitamos agruparlos para analizarlos con la Consejería de Salud".

La respuesta asturiana al coronavirus: muchas personas, haciendo muchas cosas bien, en muchos sitios diferentes.Cada...Publicada por Adrián Barbón en Martes, 6 de octubre de 2020

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Uno de los factores que complica la coyuntura es que si grande es el malestar de los usuarios porque a duras penas logran llegar a ser atendidos en persona por el médico o la enfermera (y a menudo no consiguen ni comunicarse por teléfono con los administrativos), igual de grande es la irritación que manifiestan los médicos.

Ante Presidencia, estos últimos lo resumieron así: "Además de soportar una gran sobrecarga asistencial y emocional, estamos haciendo de telefonistas, de rastreadores, de secretarias, labores que no formaban parte de nuestro trabajo pero que hemos tenido que aceptar".

El presidente del SIMPA habló de casi un 40 por ciento de las consultas de primaria desatendidas por no ser sustituidos los facultativos. "La calidad de la atención que se puede dar en esas condiciones es nula", enfatizó Alberdi, quien emplazó a la Consejería de Salud a que "haga Asturias atractiva para los profesionales", ante la escasez de médicos de familia que se registra en toda España, con la consiguiente competitividad entre comunidades autónomas.

Tras esta movilización al pie de su despacho, Adrián Barbón ya dispone de las dos versiones: la de ayer de los médicos -al menos, la del SIMPA- y la que le llegue a través de los mensajes de los ciudadanos que respondan a su llamamiento. Algunos internautas se lo agradecieron con inmediatez:

-Gracias por todo lo que haces por nosotros Adrián, eres el Obama blanco de Laviana -le respondió un seguidor.

-Desde luego, puestos a compararme, prefiero mil veces que me comparen con Obama que no con Trump -replicó Barbón.

Más de 140 llamadas para lograr una cita

Sara Arias

La complicada situación que vive la atención primaria hace resentir el servicio telefónico, extremadamente saturado en algunos centros de salud, como el de Perchera-La Braña. Un gijonés tardó más de tres horas para que, tras 141 llamadas, le atendiesen al teléfono para concertar una cita para la renovación de una baja laboral, al no haber recibido llamada del mismo centro de salud. Un trámite urgente para su situación laboral. "Urgen medidas que respalden la confianza del ciudadano en la atención sanitaria, más aún si cabe, en situación de pandemia", denuncia el afectado, que agrega: "No puede ser que haya que llamar más de cien veces para ser atendido cuando precisamente quieren apostar ahora por la atención telefónica".

Otro caso de choque contra el muro telefónico de los centros de salud lo sufrió José Antonio Folgueira, vecino de Valdesoto (Siero). El lunes acudió al consultorio de atención primaria de la parroquia con una infección en la muela que se había expandido al oído, pero no fue atendido por no tener cita previa. El diagnóstico y tratamiento lo obtuvo, ya por la tarde, tras acudir al servicio de urgencias de la Pola y a un odontólogo privado. "Entiendo que la situación es la que es, pero tenía una urgencia, no es capricho, había dos médicos y no me quisieron atender", aseguraba: "Es una urgencia que se puede complicar y ser más grave y no me atienden porque no tengo hora, no lo puedo entender". El joven asegura que comenzó a llamar para pedir hora a las 08.30 horas de la mañana, sin éxito. Ante el avance de los dolores, decidió acudir en persona al consultorio de Valdesoto, adonde llegó a las 12.30 horas. Tras esperar una hora le comunicaron que no podía ser atendido por no tener cita ya que no podían acceder a su historial médico para proporcionarle receta alguna. "¿En qué cabeza cabe cuando se trata de una urgencia que puede ir a peor?", cuestiona.

Ya de tarde, acudió al centro de salud de la Pola, donde fue atendido por los servicios médicos, que le dieron un tratamiento para tratar la infección.

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