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El acusado del crimen del garaje de La Felguera: "Quiero pedir perdón a la familia y a la madre, en aquel momento no tenía la cabeza bien situada"

El juicio por el crimen de La Felguera finaliza y mañana se reunirá el jurado para decidir su veredicto, después de que las partes mantuviesen sus peticiones

Los acusados y sus abogados.

Los acusados y sus abogados.

"Quiero pedir perdón a la familia y a la madre, en aquel momento no tenía la cabeza bien situada", ha asegurado a primera hora de esta tarde Nelson dos Anjos, autor material del asesinato de Iván Castro en un garaje de La Felguera, en la tarde del 7 de diciembre de 2017. El juicio ha finalizado después de que las partes mantuviesen sus peticiones y mañana se reunirá el el jurado para decidir el veredicto, en torno a las diez y media de la mañana.

El fiscal Fernando Laserna y la acusación particular ejercida por la familia de Iván Castro, bajo la dirección letrada de Ángel Bernal, han mantenido su petición de 27 años de prisión por el crimen tanto para Nelson dos Anjos como para su entonces amante Marta Rama, pareja de la víctima. También ha pedido la condena la acusación ejercida por el padre biológico de la víctima, a cargo del letrado Carlos Marcos. La defensa de Nelson, a cargo del letrado José Manuel Fernández González ha pedido la eximente muy cualificada de miedo insuperable y legítima defensa putativa, mientras que la de Marta Rama, dirigida por Sergio Herrero, ha pedido una condena de tres años de cárcel por un delito de encubrimiento. Según Herrero, el único error que cometió Marta fue no denunciar lo que había hecho su amante. Ella pensaba, añadió el letrado, que Nelson iba a verle para que la dejara en paz, pero bajo ningún concepto planeó el crimen con el taxista de origen portugués.

Huelga decir que esta última postura no fue defendida por las acusaciones, y tampoco por la defensa de Dos Anjos, que sostiene que éste era "una marioneta" en manos de Marta Rama. El fiscal desplegó sus argumentos durante más de una hora, resaltando las carencias con que se había encontrado a la hora de investigar un caso que terminó reuniendo más de 4.000 folios, algo que nunca se había producido en Langreo. Laserna hizo saltar las lágrimas de la madre y el mellizo de Iván Castro al agradecerles la paciencia con la que habían enfrentado este largo juicio de, por ahora, siete días. El fiscal criticó que las defensas hubiesen puesto el acento en los errores de juventud de Iván (fue investigado por homicidio, siendo exonerado, y condenado a 60 días de trabajos por amenazar a Marta Rama cuando estaba ingresado a la espera de un trasplante de médula). Sí cargó contra la acusada, "que trataba a las personas como marionetas y ha intentado manejar a todo el mundo, incluso a la Policía, ya que dirigió las sospechas hacia un posible ajuste de cuentas al día siguiente del crimen, al entregar a los agentes nueve plantas de marihuana que había en la casa de ambos. Pero Iván no era un traficante". Laserna confesó que, la de Marta, era "una mente imposible de entender: no intenten entender a Marta, ese laberinto emocional, esa vida oculta ha desembocado en el asesinato de Iván Castro".

En 2007, añadió, le ocurrió algo a Iván que le marcó de por vida: le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin, una leucemia. Para él "se paró el reloj, apenas sale de su casa, que se convierte en su cárcel. Pero Marta quiere tener relaciones, como persona joven que es. E Iván se volvió controlador. La persona cuidada se vuelve egoísta y la cuidadora (Marta) quiere libertad". El fiscal resaltó que en los 18.803 mensajes que había cruzado Marta e Iván en 2017, el año del crimen, no se había encontrado más que un par problemáticos: uno en el que la amenaza con dejarla, al que ella contesta: "No te enfades, cosita"; y otro en el que la llama "gilipollas y payasa de mierda" por un problema con las naranjas y el pan de sandwich. "No hay amenazas de muerte", dijo el fiscal, algo importante, ya que las defensas justifican el crimen por el miedo a la violencia de Iván. El ministerio público se detuvo en los diferentes cambios de declaración de los dos acusados. "Nunca vamos a saber por qué convence a Nelson para pegar tres tiros a una persona que no conoce de nada", aseguró Laserna, aunque más tarde aventuró que era una forma de quitarse de encima a su primer amor, del que no era capaz de separarse.

Para el fiscal, "hay una manipulación emocional evidente, pero da igual, Nelson sabía que hacía mal, si es débil de personalidad, es su problema". Para el ministerio público no hay duda de que Marta y Nelson tenían una relación desde abril de 2017, cuando él le manda a ella un mensaje: "Ya tengo tus 600 euros", y ella responde: "De puta madre". En julio, Nelson deja a su mujer oficialmente. En septiembre, le desvela que tiene una relación con Iván, y que éste la maltrata y ha amenazado con matar a su padre. Para el fiscal no hay duda de que Marta y Nelson acudieron el 12 de noviembre de 2017n a La Felguera para mostrar a éste dónde estaban la vivienda y el garaje donde se produjo el crimen. La misma noche del crimen, la pasaron juntos, lo que da idea de un "duelo inexistente". Mientras tanto, ella simultaneaba una relación con José, "el Carni".

El abogado de la familia, Ángel Bernal, resaltó las pruebas abrumadoras contra Marta Rama, que "engañó y manipuló a todos". "La Policía intentó exculpar a Marta, pero fue imposible. Ahora reconoce que intentó engañar a la Policía, facilitando pistas falsas". Bernal resaltó las contradicciones de la acusada: "La noche que matan a su pareja se queda vivir con su asesino. Dice que Iván es controlador, y tiene todas las relaciones que quiere, los malos tratos son inexistentes, los mensajes ni por asomo dan a entender el infierno que ella describe. A sus amigas les decía que no tocaría con un palo a Nelson, pero se va de viaje con él de jacuzzi en jacuzzi". El letrado se negó a cualquier atenuación para Nelson dos Anjos, y tampoco para Marta: "Ahora admite que colaboró, pero un poquito, y que no es autora por inducción, sino cómplice. No me parece admisible que utilice su condición de mujer para presentarse como una mujer maltratada".

El abogado José Manuel Fernández González utilizó casi dos horas para tratar de convencer al jurado de que su defendido, Nelson dos Anjos, era "una personalidad dependiente, una marioneta en manos de Marta, que por otro lado era desleal hacia él, manteniendo otras relaciones y diciendo a sus amigas que no lo tocaría ni con un palo". "¿Qué estímulos tan poderosos pudo sufrir Nelson para matar a Iván, al que no conocía?", se preguntó. Su tesis es que Marta lo encandiló, a pesar de que no era su tipo de hombre (le gustaban jóvenes, delgados y atléticos, aseguró), con el fin de hacer que matase a Iván Castro. Le hizo creer que estaba enamorada de él. Según Nelson, Marta le dijo que Iván la obligaba a estar con él, bajo amenazas. Y le iba relatando situaciones de maltrato cada vez más truculentas, como que, en una ocasión, al verle una llamada en el móvil, Iván le había dado una paliza y dejado durmiendo en la terraza.

El abogado relató cómo Rama había ido convenciendo a Nelson, diciéndole que estaba embarazada, y que cuando Iván viese su barriga, la mataría a ella y al feto. "Así comienza a vencer la resistencia de Nelson y convencerle de que mate a Iván", indicó Fernández. Defendió que el taxista sufría un trastorno de limerencia o enamoramiento enfermizo, "tenía un adicción a Marta". Deja de atender su taxi y de pagar las letras y facturas, y atiende la panadería de Marta "mientras esta duerme". "No hubiese organizado el crimen por sí mismo", indicó, recordando la declaración de los psicólogos que lo examinaron en la prisión. Y como colofón, la frase de uno de los inspectores que investigó el caso: "Nelson dispara, pero Marta mata". Fernández se detuvo en los detalles que "demuestran la maldad de Marta, al aprovecharse de una persona débil". Aparte del trastorno mental, el letrado indicó que Nelson había facilitado datos relevantes para la investigación y había ofrecido sus bienes a la familia a través de una carta en la que pedía perdón.

Sergio Herrero, abogado de Marta Rama, denunció que se estaba juzgando a la mujer por detalles de su vida privada que no venían al caso, "una carnicería" que no habría pasado ante un tribunal profesional y que solo pretendía "desacreditarla". "Nelson, que va de infidelidad en infidelidad, el pobre Nelson, un asesino confeso; y José 'el Carni', que vive con su pareja, con la que tiene una hija y que ya sabemos para lo que quería a Marta", comentó. Nelson, añadió, mató a una persona, y ahora quiere culpar a otra (Marta) para librarse. Comparó el caso de Marta con los de Dolores Vázquez en el caso de Rocío Wanninkhof o el hombre que fue acusado del crimen del pub Carvi en Gijón, que fueron condenados por su el peso de su vida privada (el lesbianismo en el caso de Vázquez, la drogadicción y el consumo de sexo de pago por lo que respecta al asunto del pub Carvi) y que fueron posteriormente exonerados.

Herrero explicó el regreso de Marta con Iván por la dinámica de la mujer maltratada. "Sabemos que Nelson mató a Iván por liberarla de él", aseguró. "Lo que discutimos es si Marta planeó el crimen. Sabemos que Nelson lo ejecutó con la precisión de un sicario profesional. El pobre Nelson, que mató a Iván con toda frialdad y profesionalidad. Todo lo que dice Nelson que perjudica a Marta, le beneficia a él, y no hay forma de probarlo", añadió. Para el abogado de Rama, todo, el supuesto embarazo de Rama, que ésta se hizo un tatuaje para él, que ella le movió a comprar la pistola..., son mentiras. Negó que Nelson fuese una persona apocada, tenían una relación de igual a igual. Incluso deslizó que la Policía había investigado la venta de droga por parte de Nelson en su taxi, una línea que no llegó a ningún lado. Y resumió: "No hay pruebas de que Marta supiese que Nelson tuviesen una pistola, ni que supiese que iba a matar a Iván cuando fue a verle. Eso sí, sabemos que luego tomó la decisión equivocada y le encubrió. Las declaraciones que hace Nelson son las declaraciones exculpatorias de un asesino".

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