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Así es la vuelta al cole que enfada a los profesores: creen que Asturias "pierde una oportunidad"

La recuperación de las ratios de alumnos previas al covid y otras cuestiones que no gustan al profesorado del próximo curso

Alumnos en un aula escolar.

Alumnos en un aula escolar.

Decepción entre el profesorado asturiano al haber consumado Educación ayer lo que llevaban semanas rumiando: que recuperará el próximo curso las ratios anteriores a la pandemia. Esto significa, según criticaron los sindicatos, que Asturias ha desaprovechado una oportunidad de oro para mejorar la calidad de la enseñanza, manteniendo grupos de alumnos más reducidos por aula, y hacer frente a la crisis, cada vez más aguda, de la natalidad. El Principado, no obstante, no se deshará de todos los docentes que fueron contratados de forma extraordinaria el año pasado por la pandemia (más de 700), sino que conservará algunos refuerzos de personal, sin ser capaz todavía de cuantificarlos.

Habrá profesores extra para “situaciones concretas”

En una ronda de siete reuniones telemáticas que ayer mantuvo la Consejería con directores de centro, sindicatos docentes y familias, el equipo de Carmen Suárez avanzó que en septiembre habrá profesores extra para “situaciones concretas”, siendo “objeto de especial atención los centros que tuvieron en semipresencialidad” este curso. Asimismo, está “en estudio”, según dijo la titular de la cartera de Educación, un “posible incremento” de especialistas en atención a la diversidad.

Presencialidad “en todas las enseñanzas y niveles”.

En las “bases” para el próximo curso figuran lo prometido: el fin de la polémica semipresencialidad. Los alumnos “de todas las enseñanzas –incluido Formación Profesional (FP)– y niveles” irán, como antes del covid, todos los días a clase. ¿Cómo se conseguirá esto? A través, por un lado, del aumento de las ratios y, por otro, de la reducción de las distancias entre los pupitres de 1,5 a 1,2 metros. Para aquellos centros que aun con estas medidas no consigan acoger a todo su estudiantado, la Consejería estudiará otras opciones, como realizar refuerzos de profesores.

Principales medidas

para el próximo curso

En las aulas habrá ventilación cruzada permanente y la Consejería pide a los centros que hagan mediciones de CO2 para controlar los niveles.

Seguirán las medidas de prevención: entradas, salidas y recreos escalonados, higiene de manos frecuente, separación interpersonal…

A partir de 1.º de la ESO, la distancia entre pupitres será

de al menos 1,2 metros (hasta ahora era de 1,5).

Se priorizará la comunicación con las familias a través del teléfono o de medios telemáticos.

Habrá presencialidad “en todas las enseñanzas y niveles”

Los grupos burbuja se mantendrán hasta 6.º de Primaria. En 1.º y 2.º de la ESO se asegurará “la mayor estabilidad y estanqueidad posible, con agrupamientos homogéneos que ayuden a limitar desplazamientos”.

La mascarilla seguirá siendo obligatoria a partir de los 6 años.

Las clases de Secundaria y Bachillerato volverán a los 55-60 minutos (con la pandemia se habían reducido a 45)

Se recuperan las ratios de alumnos por aula anteriores a la pandemia:

23 en Infantil

25 en Primaria y Secundaria

30 en Bachillerato

En los patios, en el escenario de “nueva normalidad” (para ello Asturias debería bajar dos niveles de riesgo) se permite la interacción entre grupos de un mismo curso.

Principales medidas

para el próximo curso

En las aulas habrá ventilación cruzada permanente y la Consejería pide a los centros que hagan mediciones de CO2 para controlar los niveles.

Habrá presencialidad “en todas las enseñanzas y niveles”

Las clases de Secundaria y Bachillerato volverán a los 55-60 minutos (con la pandemia se habían reducido a 45)

Se recuperan las ratios de alumnos por aula anteriores a la pandemia:

23 en Infantil

25 en Primaria y Secundaria

30 en Bachillerato

Se priorizará la comunicación con las familias a través del teléfono o de medios telemáticos.

La mascarilla seguirá siendo obligatoria a partir de los 6 años.

En los patios, en el escenario de “nueva normalidad” (para ello Asturias debería bajar dos niveles de riesgo) se permite la interacción entre grupos de un mismo curso.

A partir de 1.º de la ESO, la distancia entre pupitres será de al menos 1,2 metros (hasta ahora era de 1,5).

Los grupos burbuja se mantendrán hasta 6.º de Primaria. En 1.º y 2.º de la ESO se asegurará “la mayor estabilidad y estanqueidad posible, con agrupamientos homogéneos que ayuden a limitar desplazamientos”.

Seguirán las medidas de prevención: entradas, salidas y recreos escalonados, higiene de manos frecuente, separación interpersonal…

Principales medidas

para el próximo curso

En las aulas habrá ventilación cruzada permanente y la Consejería pide a los centros que hagan mediciones de CO2 para controlar los niveles.

Seguirán las medidas de prevención: entradas, salidas y recreos escalonados, higiene de manos frecuente, separación interpersonal…

A partir de 1.º de la ESO, la distancia entre pupitres será

de al menos 1,2 metros (hasta ahora era de 1,5).

Habrá presencialidad “en todas las enseñanzas y niveles”

Se priorizará la comunicación con las familias a través del teléfono o de medios telemáticos.

Los grupos burbuja se mantendrán hasta 6.º de Primaria. En 1.º y 2.º de la ESO se asegurará “la mayor estabilidad y estanqueidad posible, con agrupamientos homogéneos que ayuden a limitar desplazamientos”.

La mascarilla seguirá siendo obligatoria a partir de los 6 años.

Las clases de Secundaria y Bachillerato volverán a los 55-60 minutos (con la pandemia se habían reducido a 45)

Se recuperan las ratios de alumnos por aula anteriores a la pandemia:

23 en Infantil

25 en Primaria y Secundaria

30 en Bachillerato

En los patios, en el escenario de “nueva normalidad” (para ello Asturias debería bajar dos niveles de riesgo) se permite la interacción entre grupos de un mismo curso.

De 23 a 30 alumnos por aula

Pese a las críticas docentes, las ratios asturianas están en la enseñanza pública por debajo de lo que fija la norma nacional. Así, en Infantil, el número de niños por aula volverá a 23; mientras que en Primaria y Secundaria, a 25. Este curso, por el coronavirus, esa cifra se había bajado a 20 hasta 2º de la ESO, que era el curso tope de las llamados grupos burbuja o estanco. La ratio en el Bachillerato no sufre cambios y se mantiene en 30. Según el Ministerio, las ratios medias en Asturias son inferiores a estos números.

Burbujas hasta 6º de Primaria

Ligado a ello, otra de las novedades introducidas para el próximo curso es que las clases burbuja se mantendrán solo hasta 6º de Primaria –las instrucciones de Isabel Celaá permitían recortar aun más esta medida, hasta 4º curso–. Estos grupos estables de convivencia funcionarán como hasta ahora: estarán formados por alumnos de cada clase y su tutor y no podrán mezclarse con otras “burbujas”. A cambio, dentro de ellas no será necesario guardar la distancia interpersonal de manera estricta, de forma que sus miembros podrán socializar y jugar entre sí. A diferencia de este curso, en 1º y 2º de la ESO no habrá grupos burbuja, pero sí que “se asegurará –según la Consejería– la mayor estabilidad y estanqueidad posible, con agrupamientos homogéneos que ayuden a limitar desplazamientos”.

¿Los alumnos podrán mezclarse en los patios?

En el escenario de nueva normalidad –para ello Asturias tendrá que bajar en la actualidad dos niveles de riesgo–, Educación permitirá la interacción entre grupos de un mismo curso en los patios. El resto de medidas preventivas, como recreos escalonados, entradas y salidas también escalonadas, mascarilla obligatoria a partir de los 6 años o higiene frecuente de manos se mantendrán.

Las clases volverán a ser de 55 a 60 minutos

Otro cambio importante con respecto a este curso es que la duración de las clases en Secundaria y Bachillerato volverán a ser de 55 o 60 minutos, en lugar de 45 como hasta ahora. Con la pandemia, la Consejería optó por reducir en una hora diaria el periodo lectivo presencial, teniendo que utilizar ese tiempo los alumnos para trabajar desde casa. Sin embargo, esto en la práctica se había convertido en tiempo formativo perdido. Por otro lado, y según recogen las nuevas instrucciones, la atención a las familias se hará a distancia y en FP los exámenes extraordinarios se adelantarán de septiembre a junio.

Los centros contarán con recursos extraordinarios para hacer frente al virus

La Consejera Carmen Suárez explicó que esta planificación se elaboró “en consonancia con la evidencia científica disponible sobre la pandemia y con un equilibrio entre el riesgo de transmisión y su impacto en el desarrollo educativo”. La responsable de Educación también anunció a las direcciones de los centros que habrá recursos extraordinarios para los gastos generados por el covid. Este año fueron 4,2 millones para la pública y 700.000 para la concertada. De cara a septiembre, si bien algunas inversiones, como las señalizaciones, ya están hechas, los colegios e institutos contarán con fondos suficientes para, por ejemplo, reforzar la limpieza, comprar gel hidroalcohólico o adquirir equipos de protección individual. En este sentido, el Principado exige que en las aulas haya ventilación cruzada permanente y que los centros realicen mediciones de CO2 para controlar en todo momento los niveles en el aire.

Reacciones de los profesores: empieza ANPE

El vicepresidente de ANPE, Pepe Rubio, valoró “muy positivamente” la vuelta a la presencialidad total así como la recuperación de las clases de 55 a 60 minutos. Sin embargo, el listado de críticas fue mayor. Se quejó, en primer lugar, de la “falta de información” sobre las fechas previstas para vacunar al alumnado y pidió, en este sentido, que los estudiantes mayores de 12 años lleguen a septiembre con las dosis aplicadas. Rubio también denunció que la Consejería “solo tenga previsto algún refuerzo de profesorado para aquellos centros que tuvieron enseñanza semipresencial este curso”. “La medida nos parece insuficiente y debería generalizarse”, expresó.

CC OO pone el foco en atención a la diversidad

El secretario general de Enseñanza de CC OO, Borja Llorente, lamentó que “la educación no sea una prioridad para el Gobierno asturiano y que la vuelta a la presencialidad no se realice aprovechando la oportunidad de revertir todos los recortes que ha sufrido el sistema educativo desde 2008”. Entrando ya a analizar las medidas propuestas, Llorente denunció que la Consejería “se cargará a los profesores contratados por el covid”, debido al incremento de las ratios. En relación a la atención a la diversidad, CC OO se quejó de que la Consejería vaya a aplazar a septiembre la planificación de docentes especializados y acusó a la Administración de mantener el actual modelo de atención dentro del aula “tratando de incumplir la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias”.

UGT pide a Educación que “rectifique”

Cristóbal Puente, al frente de UGT Enseñanza, dijo que las medidas son “una reedición a la baja de lo conocido”. “La reducción de ratios fue necesaria en plena pandemia para garantizar la seguridad, pero también es necesario ahora para hacer frente a los déficits. No es de recibo que se pretenda volver a la normalidad como si nada hubiera pasado”, expresó. A lo que agregó: “En estos días se enfrentan a la EBAU los primeros alumnos afectados por la pandemia en dos cursos de Bachillerato. Hay que evitar que en el futuro pueda hablarse de una generación covid”.

Por eso, Puente pidió a Educación que “rectifique”. “La desgracia que supuso la pandemia debe convertirse en una oportunidad para mejorar la educación”, sentenció.

SUATEA y CSIF ven las medidas “insuficientes”

El secretariado de SUATEA sostuvo que Educación “mantiene las medidas de protección de responsabilidad individual e insiste en incrementar la dotación de material informático, pero elimina las medidas que más beneficiaron la calidad educativa”. Así, apostillaron, “las ratios de alumnado por aula vuelven a ser las previas a la pandemia, y tampoco está previsto ningún refuerzo de la plantilla que ayude a recuperar las necesidades detectadas”. CSIF, por su parte, tachó de “insuficientes” las medidas, teniendo en cuenta que “la emergencia sanitaria no ha desaparecido”. “La vuelta a la ratio anterior no solo va a suponer un riesgo mayor, sino que no va a favorecer en absoluto a la calidad de la enseñanza. Se debe priorizar la inversión en personal sobre la inversión en medios informáticos”, expresó Maite Cuello.

La concertada tampoco está conforme

OTECAS, que es el sindicato mayoritario, cargó contra el aumento de las ratios. “Consideramos, al igual que la ministra Celaá, que mantener los recursos docentes contratados este año para las aulas covid contribuye enormemente a la mejora de calidad en la educación. Deberíamos aprovechar la pandemia y la disminución constante de la natalidad en la región para plantear una rebaja de las ratios y acercarnos a la media europea”, comentó. Además, en la concertada, “las plantillas son las más bajas de España”, agregó. Carlos Robla, secretario general de Escuelas Católicas, está “a la expectativa”. “La duda que nos queda es qué a va a pasar con los centros que no puedan mantener los 1,2 metros para acoger a todo su alumnado. Confiemos en que se atiendan estos casos”, señaló.

Satisfacción en las familias de la pública

Clara Díaz, presidenta de la FAPA “Miguel Virgós”, consideró que las medidas anunciadas ayer van “en la línea que esperábamos de subsanar los defectos detectados en este durísimo curso”. Se refirió, por ejemplo, al fin de la semipresencialidad y de las aulas internivel asociadas al covid.

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