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Silvia Gil Cerdá Teniente coronel de la Guardia Civil y exjefa de la sección de montaña en Cangas de Onís, fue la primera mujer al frente de una Comandancia

“Me gustaría ver a más mujeres en la Guardia Civil, somos víctimas de delitos específicos”

“La juventud es cada vez más consciente de la igualdad, pero en la socialización digital hay violencias de todo orden”

Silvia Gil.

La teniente coronel Silvia Gil (Madrid, 1975) fue la primera jefa titular de una comandancia de la Guardia Civil, en Teruel, donde trabaja desde hace ahora dos años. Fue, además, la primera mujer en liderar la sección de montaña en Cangas de Onís e impulsora de un plan de igualdad en el Cuerpo, que desde entonces analiza en qué secciones existen barreras de género que deben resolverse.

–Fue la primera mujer al frente de una Comandancia, ¿cómo fue ocupar ese puesto y cómo ha sido trabajar en él desde entonces?

–A decir verdad, he sido la primera titular, porque antes ya ha habido otras mujeres que habían ocupado ese puesto de forma accidental y de forma interina, como la comandante María Pascual, en Cáceres, o la, entonces, comandante Cristina Moreno, en Guadalajara. Al principio, es una etapa de aprendizaje, tanto del trabajo diario como del personal con quien se va a trabajar. Luego se trata de aunar esfuerzos para hacer frente a la criminalidad que se produce y tratar de introducir mejoras en aquello que se puede.

–Hace unos años comentaba que era una de las artífices del plan de igualdad del Cuerpo y que estaban a la espera de ver qué datos arrojaba. ¿Cómo se ha saldado?

–El diagnóstico de situación viene a ser una especie de radiografía de los procesos en los que está implicado el personal de la Guardia Civil a nivel interno: ingreso, ascensos, destinos, cursos... Una vez se estudia el resultado, se proponen una serie de medidas para mejorar aquellas áreas en las que se haya considerado que las antedichas medidas resultan necesarias. El plan de igualdad de la Guardia Civil tiene una estructura similar al de la Administración General del Estado, con las peculiaridades propias de nuestra Institución. Una de las necesidades que se ven reflejadas en ese plan de igualdad, por ejemplo, es la de atraer el talento femenino a nuestras filas, y para ello se proponen medidas de acercamiento de la Guardia Civil a quienes podrían ser candidatas a través de jornadas de apertura de puertas o jornadas de divulgación.

–Estuvo al frente de la sección de montaña en Cangas de Onís, y también fue la primera mujer en ocupar ese puesto. ¿Cómo fue ese trabajo en Asturias? ¿Recuerda algún rescate especialmente complicado?

–Ese periodo de mi vida profesional lo recuerdo con mucho cariño. Tuve la suerte de estar rodeada de grandes profesionales. Recuerdo, por ejemplo, un rescate de dos montañeros madrileños que se habían enriscado. El helicóptero nos dejó cerca de donde estaban y debido a la mala meteorología hubo que caminar casi toda la noche, acompañándolos. Afortunadamente, estaban bien. No hubo mayor dificultad más que descender en rápel y caminar.

Silvia Gil.

–En el marco del día 8 de marzo, la Guardia Civil también tiene equipos especializados en mujeres y niños, los EMUME. ¿Podría explicar qué es lo que hacen?

–Los EMUME son equipos de especialistas incardinados dentro de la Unidad Orgánica de Policía Judicial que se encargan de la investigación de delitos en los que mujeres y niños o niñas sean las víctimas o victimarios. Investigan la violencia en el entorno familiar, en todas sus formas, los delitos contra la libertad sexual, la delincuencia juvenil, la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y la pornografía infantil.

–El Equipo Mujer-Menor de Gijón siempre alerta sobre el drama oculto de la trata de seres humanos, ¿cómo están trabajando este tema en su Comandancia?

–La trata de personas es un delito grave. El personal encargado de la investigación de este tipo de delincuencia tiene formación específica y son conscientes de la especial delicadeza con la que han de tratar a las víctimas. Este personal se forma de manera continua y aspira a posicionarse como una mano de ayuda a las víctimas.

–El Cuerpo también organiza charlas en centros educativos. ¿Notan si las nuevas generaciones tienen más incorporada la causa feminista?

–Realizamos formación en materias que son de interés para los centros escolares y las AMPA. La transformación hacia una sociedad más igualitaria es un proceso lento. La juventud cada vez es más consciente de la necesidad de igualdad, pero quedan aún resquicios, hay aún trabajo por hacer. Pensemos, por ejemplo, en la influencia que tienen los medios tecnológicos en la educación de las nuevas cohortes de nativos digitales. Tenemos que lograr tener mayor influencia en estas herramientas socializadoras para mitigar los riesgos de una socialización basada en la violencia de todo orden; en particular, contra las mujeres. Con este acercamiento a centros escolares, hay un intercambio de información fluida: por un lado, se explican fenómenos que suceden a quienes pueden ser víctimas de los mismos y, por otro, la Guardia Civil recibe información de primera mano sobre la realidad social y los cambios que se producen.

–¿Cuántas mujeres hay en su Comandancia? ¿Le gustaría que fuesen más?

–Constituyen el 10 por ciento del personal destinado en la provincia de Teruel. Las mujeres siempre son necesarias y me gustaría que fueran más numerosas en muchas unidades, como en la USECIC (unidad de acción rápida). Hay que tener en cuenta que somos un 51 por ciento de la población y que, además, somos víctimas de tipologías delictivas específicas. Contar con más mujeres nos acercaría a un equilibrio demográfico con la sociedad a la que servimos. Tengo que decir que, en cuanto a porcentajes, la Comandancia de Teruel es de las más afortunadas. La media porcentual de presencia de mujeres está por encima de la de presencia de mujeres en el conjunto de la Guardia Civil. Me gustaría que quisieran quedarse porque Teruel es una Comandancia en la que hay mucha movilidad.

–También fue pionera en Tráfico, haciéndose cargo de un subsector. Desde entonces, ¿ha conocido a más compañeras en jefaturas?

–Hubo una jefa de subsector en Soria, la ahora comandante Mayte Miras. En Sevilla, hay una teniente jefa de destacamento, Laura Granja, que está destinada en San Juan de Aznalfarache. Ojalá se normalice el acceso de las mujeres a esta y a otras especialidades donde estamos enormemente infrarrepresentadas.

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