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Equipo directivo del Departamento de Geología de la Univ. de Oviedo

Argayos, viejos conocidos de asturianos y geólogos

Los estudios previos de los terrenos en muchas obras permiten evitar sobrecostes posteriores

Los argayos -fanas en el occidente- se han vuelto a convertir, como cada año, en protagonistas de los problemas en las vías de comunicación asturianas. La primera calzada de la futura autovía que une Salas y La Espina permanece cortada desde hace meses por un argayo en las inmediaciones de la localidad de Porciles; meses atrás el tráfico de la Nacional 634 se vio interrumpido en las cercanías de Arriondas por un desprendimiento súbito de rocas sobre la calzada; importantes movimientos de ladera siguen dificultando y retrasando la finalización de los tramos del AVE entre Campomanes y Pola de Lena; en Peñamellera, en Ibias, en Caso, en Lena, en Valdés?. en todos los concejos asturianos son numerosos los problemas que afectan a vías de comunicación locales y autonómicas.

Cada año, los argayos provocan cuantiosas pérdidas económicas directas (por ejemplo, la estabilización de los argayos de Porciles y Arriondas suma más de 6,5 millones de euros), a las que se suman efectos indirectos menos tangibles (retraso en los transportes de mercancías y personales, riesgos derivados de la circulación por desvíos no preparados, aumento en los tiempos del transporte sanitario urgente, etc.), pero que también implican gastos para la sociedad asturiana. Los argayos también se han cobrado vidas humanas en los últimos años, como ocurrió en Belmonte en 2008 y 2010, en San Martín del Rey Aurelio en 1993, o en varias ocasiones en la Ruta del Cares, llegando a la veintena las víctimas en Asturias desde 1988 y al medio centenar las personas heridas.

Argayos y fanas se convierten periódicamente en protagonistas involuntarios de las portadas de los medios de comunicación pero, en realidad, son viejos conocidos de los asturianos. Tanto, que forman parte de nuestra toponimia: El Argayón, La Argayá, La Fana, Fanes, La Fanosa, La Hana, La Rotura, entre otros. También son viejos conocidos de los geólogos, esos profesionales -los únicos- perfectamente formados y conocedores de cómo se originan, de cómo se desarrollan y de cómo se pueden llegar a estabilizar, en función del tipo de movimiento de que se trate. ¿Cuántos ejemplos hay en nuestra Asturias de estabilización desproporcionada, inapropiada e injustificada de argayos y fanas? ¿Cuánto dinero nos podríamos haber ahorrado los contribuyentes dedicando unos mínimos recursos a hacer un buen estudio geológico previo? Todos estamos de acuerdo en que un tratamiento médico eficaz requiere un buen diagnóstico anterior; pues con los argayos ocurre lo mismo.

Los argayos y las fanas no son algo desconocido, ni incontrolable, ni impredecible, por mucho que a menudo se conviertan en argumentos políticos de ida y vuelta, utilizados según convenga. Asturias cuenta con la más prestigiosa Facultad de Geología de España, con más de medio siglo de historia, que forma a los mejores profesionales. ¿Por qué una región con relieve y geología tan singulares y con excelentes geólogos se permite casi prescindir de ellos entre las decenas de miles de funcionarios con que cuenta? Seguro que el conocimiento geológico nos habría ahorrado a todos mucho dinero. Aunque eso quizá no interese.

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