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Fernando Delgado

Impulsor de la ruta

Fernando Delgado

Satisfacción con mucha amargura

Sobre la exitosa inauguración de la ruta desde Oviedo al Monsacro, teñida de tristeza por el fallecimiento de Javier Llaneza

Todo iba demasiado bien: en apenas un mes cincuenta colectivos e instituciones de toda Asturias se adhieren a la plataforma Amigos del Monsacro; los alcaldes de Oviedo, Morcín y Ribera de Arriba acuerdan unirse para promocionar conjuntamente la ruta entre la Catedral y la cima de la montaña sagrada; y el pasado sábado más de cuatrocientos excursionistas participaron en la primera marcha guiada de la senda de los veinte mil pasos atravesando los Pueblos Ejemplares de Bueño y La Foz de Morcín.

Sin embargo, la jornada lúdica y festiva del sábado se tiñó de luto por el repentino fallecimiento a primera hora de la tarde de Francisco Javier Llaneza Suárez, de 57 años, directivo del Centro Asturiano de Oviedo y gran aficionado a la montaña, que salió caminando para hacer la Ruta de las Reliquias a las ocho y media de la mañana desde la plaza de la Catedral integrado entre los centenares de senderistas después de que los alcaldes de Oviedo, Morcín y Ribera, cortasen la cinta inaugural acompañados por Juan Rionda, presidente de la Federación de Montaña, y el Padre Angel, quien recorrió el primer kilómetro hasta San Lázaro antes de desplazarse a La Rebollada para recibir el título de Hijo Predilecto de Mieres.

El nutrido y variopinto grupo de cuatrocientos senderistas estaba integrado por aficionados a la montaña, padres con hijos, abuelos con nietos, grupos de amigas y amigos, parejas, matrimonios y andarines de todo tipo. Su procedencia abarcaba desde San Tirso de Abres por el Occidente hasta Ribadedeva por el Oriente e incluso los hubo quienes llegaron esa misma mañana desde otras provincias como Javier Salguero desde León o Cristina Solar desde Galicia. El toque genuino lo pusieron las jóvenes hermanas omanís Shamsa y Fatma Al Hajri, que hicieron todo el recorrido cubiertas por un yihab y fueron las últimas en llegar a la cumbre del Monsacro en compañía del artista Manuel García Linares. Por ser últimos, recibieron como premio un cariñoso aplauso de todos los senderistas que ya estaban desde hacía tiempo en el Mayáu de las capillas. Otro caso curioso fue el del músico Fernando Corujo que llevó su guitarra como mochila desde Oviedo al Monsacro.

Todos los participantes, tras salir de la plaza de la Catedral, inundaron las calles Rúa y Magdalena antes de llegar a San Lázaro y recorrer la senda verde desde el Parque de Invierno hasta la antigua estación de La Manjoya, que fue el primer punto de reagrupamiento. Entramos luego en el concejo de Ribera de Arriba y tras pasar por el alto del Caleyu y el Cogollu, bajamos hasta Bueño, Pueblo Ejemplar 2012. En la plaza del pueblo, Roberto Alvarez, guía del Centro de interpretación del Hórreo, explicó "in situ" a todos los senderistas la historia y peculiaridades de estas típicas construcciones asturianas antes de dirigirnos hasta el centro social de la asociación cultural de Bueño, liderada por Belarmino Fernández, que agasajó a todos los caminantes con un avituallamiento a base de "bollu preñau, agua y fruta" donado por el Ayuntamiento de Ribera de Arriba.

Un breve descanso con visita libre al Centro de Interpretación del Hórreo y continuamos camino por Ferreros y Las Segadas, cruzamos los puentes sobre el Nalón y Caudal para entrar en Soto de Ribera.

Entre Soto y Argame caminamos paralelos con los ruidosos coches que circulan en un tramo de enlace del Rallye de la Montaña Central. Segundo reagrupamiento junto a la iglesia de Argame antes de llegar a Santa Eulalia de Morcín donde las mujeres de la asociación "So La Malena" nutren a los senderistas con agua, chocolate y plátanos mientras el sacerdote Miguel Angel García Bueno explica la historia de la iglesia, que data del año 896.

Tras un breve descanso, comenzamos la dura subida hasta Calvín y Figares. El grupo se fragmenta en pedazos cuando nos quedan todavía dos kilómetros de ascensión hasta el Mayáu y llegamos a La Collaina. A partir de aquí cada uno marca su propio ritmo hasta llegar a la cima. Una vez arriba, las vistas son espectaculares para aquellos que suben por primera vez a la montaña sagrada y quedan impresionados al ver las dos ermitas que son patrimonio histórico artístico desde 1992.

Los actores del grupo de teatro La Ribera y del grupo de Bueño, apoyados por extras de la asociación de mujeres "So La Malena" y vecinos de Morcín, representan sobre el mayáu vestidos de época la escena de la donación de los terrenos por parte del Rey Fernando II de León y Doña Urraca a los fratres del Monsacro representados por Teodoricus Sebastianis con guión y dirección de Natividad Torres y la participación de Rosana Fernández, concejala de participación ciudadana en Morcín.

Tras la comida, café al tizón detalle de las mujeres morciniegas y visita guiada a la capilla octogonal en la que estuvieron guardadas las reliquias hasta que Alfonso II el Casto las trasladó a la Cámara Santa a principios del siglo IX.

Mientras tiene lugar la representación teatral aparece en el cielo del Monsacro el helicóptero del 112 para atender en otro valle de la montaña a Francisco Javier Llaneza que acaba de sufrir un infarto y la fiesta se termina. Bajamos hasta el pueblo de Los Llanos y tras pasar por las antiguas minas de carbón de Otura, camino de La Foz, me comunican que acaba de fallecer en el HUCA. No pudo tener peor colofón esta jornada inaugural de la senda de los veinte mil pasos. Volvemos todos a Oviedo cabizbajos con el permanente recuerdo de Javier. Descanse en paz y un abrazo muy fuerte a su familia y sus seres queridos.

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