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Sanidad no ha tramitado ningún expediente por fumar en los hospitales asturianos

Visitantes y profesionales tachan de "demasiado estricto" el perímetro antitabaco en el San Agustín

Sanidad no ha tramitado ningún expediente por fumar en los hospitales asturianos

El 1 de enero de 2011 entró en vigor en España una de las leyes antitabaco más prohibitivas de Europa. Pero con el paso de los años los fumadores han encontrado recovecos para encender un pitillo en esos sitios públicos donde no se puede pero se hace. Es el caso del Hospital San Agustín -y otros complejos sanitarios de la región- donde profesionales, pacientes y acompañantes se saltan a la torera una ley que de cumplirse les llevaría a fumar en el Camino de Heros. Sanidad no ha tramitado desde que entró en vigor la ley antitabaco ningún expediente por fumar en los hospitales asturianos. Ahora la dirección del San Agustín recuerda que fumar en el centro acarrea sanciones de entre 30 y 600 euros.

Las opiniones de sanitarios, enfermos y visitantes chocan: unos critican que se fume en un centro sanitario; otros lo ven "necesario". Todos coinciden, no obstante, en que el "perímetro antitabaco" en el San Agustín es "muy estricto". "Antiguamente en los pasillos no se veía nada con el humo. Si ya no se permite fumar dentro por algo será. La ley es la ley", sentencia José Manuel Vega. "Veo bien que se multe, me da igual que fume un médico o un paciente. Aunque si es el personal médico aún me parece más grave que fume", señala María González, una de muchas usuarias del complejo sanitario avilesino que se queja del uso de las escaleras y los baños del Hospital San Agustín "como fumaderos".

"Entiendo que son muchas horas de trabajo y que en un momento determinado algún fumador pueda ir al hueco de la escalera en lugar de salir a la calle por falta de tiempo. Quien esté ingresado y no pueda salir pues ya ni te cuento", subraya Marisa García. "Es una prohibición en vigor para los centros de sanidad y diferentes lugares públicos. Yo como profesor tampoco puedo fumar en mi lugar de trabajo, y no tengo necesidad de que me multen para dejar de hacerlo y saber que lo estoy haciendo rematadamente mal", ahonda Jose Manuel Menéndez. Como solución hay quienes proponen habilitar una sala para fumadores. "Sería mejor habilitarles una sala para ellos en lugar de verlos en las escaleras. Es lógico que el personal busque cualquier hueco si no puede fumar en todo el perímetro hospitalario", propone Raquel Campal.

Del otro lado se encuentran los trabajadores, que piensan que las leyes son demasiado tajantes. "Dentro del hospital me parece perfecto que se prohiba. Si para fumar dos caladas tengo que salir del recinto pierdo tiempo y supondría llegar tarde a una urgencia. Por eso a veces nos escondemos para fumar sin salir del recinto". Otra trabajadora incide en la misma línea: "El perímetro de prohibición es muy estricto".

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