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La parálisis de la regeneración de las marismas de Maqua irrita a los vecinos

La plataforma para recuperar los terrenos organiza protestas y critica el retraso: "No queremos un plan sucedáneo, no daremos un paso atrás"

Participantes en una concentración a favor de las marismas. R. SOLÍS

Indignación por el retraso del Ministerio para la Transición Ecológica en informar sobre las alegaciones al proyecto ambiental para recuperar las marismas de Maqua. La plataforma integrada por una veintena de asociaciones (muchos vecinos de la comarca) que promueve recobrar un espacio degradado, lleno de plantas invasoras, con materiales de relleno industrial y sin uso para ser transformado en una zona marismeña de alto valor ecológico, espera desde hace semanas el informe del Gobierno central y alguna comunicación al respecto. El tiempo avanza y ya han transcurrido ocho años desde que el colectivo impulsado por el grupo ecologista Mavea propusiera a la Demarcación de Costas actuar en este entorno antiguamente conocido como las marismas de Llodero, que se formaban en la desembocadura del río Vioño. El 2 de febrero, con motivo del Día Mundial de los Humedales, la plataforma llevará a cabo una concentración con el objetivo de "hacer oír la falta de información y de compromiso real" con este entorno de la margen derecha de la ría, señaló ayer David Díaz, del grupo ecologista.

El organismo estatal, a través de la empresa de gestión ambiental Taxus y tras estudiar el planteamiento promovido por la asociación ornitológica, maneja dos alternativas. La primera implica la eliminación de especies invasoras mediante una combinación de métodos químicos y mecánicos y la retirada de 0,34 hectómetros cúbicos de materiales de relleno de procedencia industrial depositados en el terreno. Asimismo, proyecta adecuar la parcela para crear una zona de marisma que incremente su valor ecológico y sirva como punto de recreo para la población con la construcción de una senda verde y un punto de avistamiento de aves.

La alternativa dos, por su parte, consiste en un proyecto de menor calado. La diferencia principal con la anterior radica en el volumen de materiales a retirar, que sería notablemente inferior, de 0,07 hectómetros cúbicos. Esto implicaría la reducción de la charca, de la zona de marisma y al aumento de cota de los lindes de la parcela.

Desde el punto de vista socioeconómico y ambiental, el documento estima como mejor opción la alternativa dos, que rechaza frontalmente la Plataforma por la recuperación de las marismas de Maqua. "Se pretende hacer una restauración mínima, con muchas deficiencias, y la actuación tiene que ser integral de verdad", indica David Díaz, para añadir que "no vamos a dar un paso atrás, no queremos un sucedáneo, esto es algo serio".

Precisamente, en la fase de consultas previas al proyecto, Mavea se manifiesta contrario a la justificación que se ofrece a la hora de decantarse por la versión segunda. "Resulta evidentemente menos costosa desde el punto de vista económico, pero de ninguna de las maneras es la mejor opción desde el punto de vista social, ni mucho menos desde el ambiental", resalta. Apoya la primera propuesta, por "ser la única que realmente cumple con el objetivo marcado en el propio documento ambiental".

El plan de Mavea para el humedal pasa por conseguir un espacio intermareal principal comunicado con la ensenada a través de varios conductos que pasarían bajo la carretera que conduce a la península de Nieva. Éste, a su vez, tendría conexión con el río Vioño mediante canales abiertos a lo largo del cauce para obtener un lugar de agua salobre. La tercera zona de interés sería una laguna de agua dulce, que recogería las aguas del arroyo que desciende del pueblo de Llodero, e incluso las recicladas por la depuradora de las inmediaciones. La propuesta incluye igualmente el soterramiento de los tendidos eléctrico y telefónico por la peligrosidad para las aves y la construcción de graveras para el descanso de las mismas. En cuanto al material de relleno que se retire, plantea disponerlo de forma perimetral, a modo de un pequeño montículo sobre el que se situarían una senda peatonal.

En cuanto a los costes económicos de la recuperación del humedal, que no se presentan en el documento de Texus, el grupo ornitológico defiende buscar la financiación necesaria para la ejecución de la obra en los apoyos privados y los programas europeos. Así, sugiere, según explica David Díaz, contar con la colaboración de las empresas que fueron en su día responsables del depósito de rellenos, tener en cuenta las obligaciones pendientes en materia de compensaciones ambientales por parte de la Autoridad Portuaria de Avilés y compañías que se asientan en sus terrenos, y solicitar ayudas europeas para la recuperación de hábitats de especial interés.

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