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Cuando un neoyorquino erotizó Avilés

El rodaje de “Vicky Cristina Barcelona”, narrado ahora en el documental galo “Allen érotise les Asturies”, recuerda el atractivo de varios rincones de la villa para metrajes

El director, en Avilés. Ricardo Solís

La tele francesa ha radiografiado la última visita de Woody Allen en Asturias. El Avilés de “Vicky Cristina Barcelona” se puede ver ahora –en versión resumida– en el canal de televisión galo-alemán “Arte” que acaba de estrenar un cortometraje documental sobre los escenarios avilesinos y ovetenses que el cineasta neoyorquino eligió hace trece años para su película “Vicky Cristina Barcelona”, protagonizada por Javier Bardem, Penélope Cruz, Rebecca Hall y Scarlett Johansson. Camelia Encinas, directora del corto, resume en 13 minutos cómo Woody Allen hizo un homenaje a Asturias en esa cinta y plasmó en ella sus ideas sobre el amor, el sexo y la libertad.

El documental forma parte del ciclo “Invitation au voyage” (Invitación a viajar) y cuenta con la participación del avilesino Vidal de la Madrid, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo. Como experto en cine, De la Madrid repasa el significado de emplazamientos como el faro de San Juan o el almuerzo de Javier Bardem con Rebeca Hall y Scarlet Johansson a los pies de la iglesia de San Nicolás. El avilesino fue también el encargado de asesorar al equipo de producción. Les ayudó a reconocer los escenarios donde se grabó para agilizar el rodaje.

No en vano, aproximadamente un tercio de “Vicky Cristina Barcelona” es el tiempo que dedicó Woody Allen en su película a mostrar el encanto del Principado. De ahí que Camila Encinas, la directora del documental que ahora ve la luz, haya querido evidenciar ese flechazo entre el director y el Principado en el propio título del cortometraje: “Woody Allen érotise les Asturies”.

El director neoyorquino hizo creer a los espectadores que esa comida en San Nicolás de Bari se desarrollaba en el centro de Oviedo, momento que recuerda De la Madrid, quien también repasa en el documental, desde el faro de San Juan, aquellos emplazamientos avilesinos por los que Woody Allen se encaprichó para los momentos más “románticos” o “poéticos” de la cinta. Encinas no pierde la oportunidad de mostrar también el encanto del casco histórico avilesino que también llegó a la gran pantalla y las cámaras de canal francés reflejan escenarios tan conocidos como la calle La Fruta, San Francisco, el Ferrera o el acceso al Conservatorio, que cobró protagonismo igualmente en la película. E catedrático de Historia del Arte y experto en cine abunda en la significación del Avilés que Allen reinterpretó para su película. Son, como apunta De la Madrid, escenas muy avilesinas para los momentos románticos de los protagonistas.

De cómo Allen mostró la pastelería ovetense Camilo de Blas o el hotel Reconquista, habla en “Woody Allen érotise les Asturies” el programador Pablo de María mientras Víctor Guillot apunta que las escenas en el Naranco “recuerdan a las películas francesas”. Si Woody Allen mostró en la gran pantalla un Avilés desconocido todavía hoy para muchos, ahora la ciudad se volverá a exhibir en el documental francés que contextualiza sobre los rincones que el neoyorquino eligió para su película en 2008. Si en el cine los lugares pueden desplazarse en el mapa, el movimiento que Allen logró con la villa avilesina en su metraje inspira una ciudad muy europea... y erotizada, como sugiere Encinas en el recién estrenado documental.

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