Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La familia de la desaparecida en el cabo Peñas solicita centrar la búsqueda en tierra

La falta de hallazgos en el mar, ya sean restos físicos o ropa, desinfla la idea del suicidio y fortalece la hipótesis de la intervención de terceros

Una imagen de la búsqueda. El recuadro, Sandra Bermejo.

La familia de la psicóloga madrileña Sandra Bermejo García, vista por última vez en cabo Peñas la tarde del 8 de noviembre, ha solicitado a los cuerpos y fuerzas de seguridad encargados de buscar a la mujer que centren sus esfuerzos tierra adentro, precisamente la zona a la que se le dio la espalda desde el primer momento, cuando todos los ojos y los medios se pusieron en el mar y los acantilados en la presunción de un accidente o un suicidio. A esta petición le han dado forma por expresa petición de la familia de Sandra Bermejo los voluntarios de la plataforma SOS Desaparecidos, fundada en 2010.

El presidente de SOS Desaparecidos, Joaquín Amills, explica las razones que, a su juicio, aconsejan buscar en tierra a Sandra Bermejo: "Más allá del testimonio de los familiares, que pudieran estar influidos por el sentimiento, la hipótesis del suicidio lleva tiempo desinflada por varios motivos: no se ha hallado el menor indicio de Sandra en el agua, ni tampoco objetos personales o ropa; el motivo aparente que la llevó a Peñas –a donde solía ir a caminar– fue que le fallaron las dos citas profesionales que tenía programadas para ese día [es decir, que no concurre circunstancia de premeditación que explique la presencia de la mujer en Peñas]; un testigo fiable relató que la vio el día de su desaparición al inicio de la senda que recorre la zona en la actitud propia de un senderista; tenía agenda social y profesional programada para días venideros... Este no es el perfil de una suicida".

¿Y una desaparición voluntaria? Amills tampoco la cree factible: "Dejó su bolso en el coche: si alguien planea desaparecer, irse e iniciar una nueva vida por la razón que sea, se lleva su documentación. No es el caso". Un posible accidente por caída en los riscos de Peñas no se descarta, pero se tiene por improbable: "Era una senderista experimentada y conocía la zona. No parece probable que se anduviera asomando a un acantilado: ¿para qué? Y, en todo caso, ocurre lo mismo que si pensamos en que se hubiera suicidado: en el mar o en la costa se ha descubierto el menor indicio de su cuerpo".

Con que la hipótesis que se ve fortalecida a ojos de la familia y SOS Desaparecidos es la de la intervención de terceras personas en la desaparición, quizás forzada, de la psicóloga. "La búsqueda se centró en el mar en sus inicios quizás por un excesivo convencimiento de la teoría del suicidio y se ha perdido un tiempo precioso al no buscarla por tierra. Pero aún se está a tiempo", manifiesta Amills justificando la petición hecha ayer mismo a las fuerzas de seguridad.

Lo que la familia de Sandra Bermejo y SOS Desaparecidos plantea batir es un área de cinco kilómetros de radio –ampliable a diez– y prestar especial atención a accidentes del terreno como cuevas, zanjas, cunetas, hoyos y espacios de vegetación abundante. "Rastrear puede dar como fruto encontrar, pero también sirve para descartar y orientar la investigación de forma más eficaz, atados rastros inútiles", explica Amills.

Compartir el artículo

stats