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Canastas para las madres

Una temporada más, Basket Lena, Valnalón y Villa de Mieres cuentan en su estructura con equipos destinados a mujeres mayores de 35 años

Equipo de madres del Villa de Mieres.

Equipo de madres del Villa de Mieres.

"No importa la edad, sino venir a pasárselo bien". Es el mensaje común que utilizan los equipos de las Cuencas para sus equipos de madres, una iniciativa que tiene ya varios años de existencia y que en las últimas temporadas, con el apoyo de la Federación Asturiana, se ha tornado en una Liga, con Primera y Segunda División. Basket Lena, Valnalón y Villa de Mieres siguen una campaña más al pie del cañón con esta iniciativa.

El Basket Lena es el único de los tres equipos que compite en la máxima categoría. La línea de la pasada temporada se mantiene estable. Luis Encina es su entrenador y el equipo se mantiene en la zona alta de la clasificación. Son segundas. "Estamos más o menos como el año pasado", destaca el técnico. Y es que el bloque de jugadoras sigue siendo el mismo que en pasadas campañas. "Ahora al final se están apuntando nuevas jugadoras", recalca el entrenador. Lo que más destaca el técnico es "el buen ambiente que hay, desde el punto de vista del entrenador, es todo muy cómodo". Con el paso de las semanas, las jugadoras van adquiriendo los conceptos del baloncesto. "Saben situarse, están cada vez más compenetradas", apunta Encina.

Y es que la historia de este equipo es curiosa. Hace más de 20 años, el entrenador ya dirigió a muchas de estas jugadoras durante su etapa formativa en el club lenense. "Me pidieron que encabezara este proyecto de madres y no me lo pensé, hace mucha ilusión", dice.

Con el título de Liga que se complica, el objetivo no es "tanto ganar, como hacíamos en juveniles, sino que lo que prima es la diversión", apunta el técnico.

En Segunda División compite el Valnalón, entrenado por Carlos Carpio. El técnico , que se hizo cargo del equipo esta temporada tras la marcha de Viti y Desi, tiene clara la finalidad del conjunto. "Divertirnos, ya que ganar partidos vamos a ganar pocos", bromea. Por ello, en el Valnalón se centran en "pasárselo bien y hacer que ellas, las auténticas protagonistas, encuentren en la cancha unas horas semanales d e desconexión". Las obligaciones laborales, la familia o la preparación de unas oposiciones restan efectivos a los entrenamientos. "Es lo más normal, a veces nos juntamos cinco o seis para entrenar". Pese a todo, el entrenador ve una evolución en sus jugadoras. "Ya no hay ese temor a saltar a la cancha o a competir", resume Carpio. Además, en el último amistoso disputado, se hicieron con una importante victoria ante el Art-Chivo. Desde el Valnalón hacen un llamamiento para que toda mujer que quiera practicar este deporte "sepa que tiene las puertas abiertas del club".

El último de los conjuntos de las Cuencas es el Villa de Mieres. Pese a ser el más veterano en esta iniciativa, es el único que no compite en la Liga Federada. La razón, el cambio de normas de la Federación. En pasadas temporadas se permitía a dos jugadoras menores de 35 años. Este año no. "Mis jugadoras decidieron que o jugaban todas o no competíamos", recalca Héctor Fernández, el entrenador. En total, el equipo mierense cuenta con más de una decena de jugadoras en sus filas y se ejercitan en tres sesiones por semana.

"La temporada está yendo muy bien, seguimos notando cómo mejoran en cada entrenamiento", apunta el técnico. Las mierenses juegan amistosos, eso sí. Hace unas semanas se desplazaron a Ribadeo para disputar un choque, también a Pola de Lena.

Una iniciativa que el propio Héctor Fernández espera que "siga creciendo, el boca a boca hace mucho y queremos animar a todas las madres que dudan a dar el paso a que lo hagan". Un baloncesto donde todas tienen cabida.

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