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PERSONAJES DE CARREÑO

Xurde Fernández cultiva sus raíces

El escritor candasín, coordinador del grupo "San Félix", es un ferviente defensor de las tradiciones asturianas

Xurde Fernández, en la plaza de La Baragaña, en Candás. | m. g. salas

Es pronunciar el nombre de su pueblo natal, Candás, y a Xurde Fernández le vienen a la cabeza "muchos recuerdos. Sobre todo, de la adolescencia. También gente que ya no está, edificios que han desaparecido... Y, por supuesto, el grupo de baile "San Félix"". Y es que este candasín, de 38 años de edad, lleva vinculado a esta agrupación, de la que ahora es coordinador, desde su fundación en 1983. Creció rodeado de bailes, cantares y, en definitiva, de la cultura asturiana. De ahí, su incansable lucha por recuperar y conservar siempre las tradiciones. Y no sólo las de su propio pueblo, sino también las de toda Asturias. Porque Fernández lo tiene claro: "Si no conocemos nuestro pasado es imposible que podamos entender el presente".

En su interés por la cultura asturiana, cuenta que fue clave el paso de la panderetera ya fallecida Fini Suárez por el grupo "San Félix". "Estuvo con nosotros tan sólo tres o cuatro años, pero nos enseñó y nos transmitió tanto que no la hemos olvidado. A mí personalmente me marcó mucho en la vida. Y eso que teníamos caracteres completamente diferentes. Ella era pura energía y yo, en cambio, siempre fui más sosegado", dice, con esa calma de la que habla, sentado en el local de ensayo de su grupo, en la plaza de La Baragaña de Candás. A partir de ahí, Xurde Fernández comenzó a especializarse, dentro de su formación en filología hispánica, en la llingua asturiana y también a investigar cada vez con más ansía sobre la historia de su pueblo. De hecho, tiene escritos varios artículos sobre Carreño, aunque lo que de verdad le apasiona es plasmar sus vivencias personales sobre el papel. Como hizo en 2007 con la publicación de su primer libro "Volver".

"Siempre tenía muchas ideas por mi cabeza, pero hasta que no entré en la Academia de la Llingua no me animé. Digamos que allí me dieron el "emburrión" que necesitaba", comenta. Y el empujón debió de ser importante, porque hasta la fecha ha sacado unos diez libros, con los que ha conseguido llevarse a casa numerosos galardones. El último de ellos, el premio de poesía "Fernán Coronas" 2013 por su poemario "Difícil", en el que narra "lo complejo que es ahora para una persona de clase baja mantener una sonrisa en la boca".

No obstante, la mayoría de sus trabajos son más bien radiografías personales, en las que narra muchas de sus aventuras infantiles, con sus abuelas Mercedes y Alejandra como protagonistas. Las dos siempre ocuparon un espacio muy importante en su corazón. En realidad, siguen ocupándolo. Porque a Xurde eso de mirar al pasado y echar mano de los recuerdos se la da bien, como demuestra en cada obra que escribe. Pero también en esta conversación. "Pasé momentos muy felices en Podes, de donde era mi abuela Mercedes. Estaba deseando siempre que llegara el fin de semana para que poder ir con mi bicicleta a Gozón", rememora, sin dejar de escarbar en el pasado. "En Ojeda también pasé muchas tardes. Allí jugábamos con las piedras, a "Tres marinos a la mar" y al fútbol. Al cine también tengo ido mucho con mis amigos. Vimos tropecientas películas de Cantinflas", confiesa riéndose. A la mente le viene además la biblioteca. "Siempre quería que Marusca, la bibliotecaria, me dejase más libros. Me gustaba mucho leer", cuenta, sin olvidarse de la playa de Palmera, a la que sigue yendo todas las tardes de verano.

Al presente también pertenece su compromiso con la tradición. Ya sea dentro del grupo "San Félix", rescatando viejos bailes o fuera de él, en el campo de la llingua asturiana. "El bable está fastidiado. Lleva muchos años en crisis. Y nosotros podemos pelear, pero se trata más de una cuestión política que de otra cosa. Son los partidos los que deben tirar por ella. Además, se ha demostrado que con pocas ayudas sigue manteniéndose. No sé, es muy curioso. El bable está mal, pero sigue vivo. Es un milagro incomprensible", afirma. Aunque eso sí, de seguir en la misma línea, ese milagro acabará por desaparecer. "Sí, puede que acabe muriendo. Pero eso será dentro de bastantes años", opina este candasín, profesor de Lengua Asturiana en el Instituto Mata Jove de Gijón.

Esta situación del bable contrasta, sin embargo, con la tendencia en muchos pueblos, entre ellos Candás, de recuperación de tradiciones. "Todo lo que sea rescatar es positivo. La labor que se está haciendo Canciones de la Bodega o la Banda de Gaitas y el grupo "San Félix" es muy importante. El objetivo ahora es mantener todo lo que hemos hecho y por supuesto seguir avanzando en ese mismo camino. Pero nunca desviarnos", manifiesta. Y para ello es imprescindible "el esfuerzo, el compromiso y la ilusión. No es fácil, pero tenemos que intentarlo", concluye.

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