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"Igual cuando tengan una solución para Pumarín lo que no hay son equipos para jugar"

"Nuestro descenso de presupuesto es del 40 por ciento, estamos entre los cuatro más bajos de toda la LEB Oro"

"Igual cuando tengan una solución para Pumarín lo que no hay son equipos para jugar"

Fernando Villabella, presidente del Liberbank Oviedo Baloncesto, y Héctor Galán, director general, se reúnen con LA NUEVA ESPAÑA en las oficinas del club, en la calle Palmira Villa, para explicar la situación que afrontan de cara a una temporada muy difícil en la LEB Oro, la segunda categoría en importancia del baloncesto español.

- ¿Cuál es la situación económica del club?

-Héctor Galán (H. G.): Mala, estamos pagando, imagino que como casi todo el mundo, las consecuencias de la situación generada por la pandemia del coronavirus. ¿Por qué para nosotros es peor? Porque hemos renovado con nuestro patrocinador, de lo cual estamos muy agradecidos, con un ajuste importante que nos merma mucho el presupuesto. Además, en la cancha que tenemos, el polideportivo de Pumarín, es muy posible que tengamos que empezar jugando a puerta cerrada, lo que para mí no tiene sentido. La única salida un poco menos mala es que entre un porcentaje de aforo reducido, o reducidísimo dentro de la Liga y la competición en la que nos movemos

-Fernando Villabella (F. V.): Tenía la idea de que la posición que íbamos a tener en la Liga iba a ser diferente porque, con un patrocinador consolidado y un apoyo del Ayuntamiento también consolidado en cuanto a la subvención, yo pensaba que el mercado iba a pegar un bajón muy gordo. Había leído páginas especializadas que hablaban de un descenso del 40%, pero lo que se produjo fue el descenso de nuestro presupuesto un 40%, más o menos, y eso no se ha trasladado a los contratos de los jugadores.

- ¿Por qué hay tanta diferencia en cómo les ha golpeado a ustedes esta crisis con respecto a los demás equipos?

-(F. V.) Un ejemplo: hay un club que perdió su patrocinador y, curiosamente, unas semanas más tarde la Diputación y el Ayuntamiento del lugar al que pertenece le compensaron la situación que tenía de pérdida y, a partir de ahí, se lanzó al mercado con el cuchillo en la boca y en plenitud de facultades.

- Pero hay otros equipos, en teoría más pequeños, que también están mostrando músculo para fichar.

-(H. G.) No conozco las interioridades de los clubes, lo que sí sé es que hay un grupo que ha mantenido el nivel del año pasado y para nosotros es todo lo contrario. Es verdad que ya veníamos en una tendencia en la que nos costaba seguir agarrados a ese grupo de 5 ó 6 clubes de arriba que tenían un presupuesto más alto. Hemos bajado posiciones por nuestra propia situación, probablemente por nuestra gestión, por nuestro contexto, no sé muy bien cuál es el motivo; pero cada vez somos menos competitivos.

- ¿En qué posición por presupuestos se sitúan en la LEB Oro?

-(F.V.) Yo diría que media-baja.

-(H. G) Diría que entre los cuatro últimos. Por lo que hablo con los agentes, por las ofertas que hemos hecho y por las dificultades que estamos teniendo para cerrar operaciones para mí estamos entre los cuatro últimos.

- ¿Qué parte de culpa de esto tiene seguir en Pumarín?

-(H. G.) En Pumarín hemos vivido etapas en la Liga que, sin estar entre los tres o cuatro presupuestos más altos, hemos estado en la zona media-alta; por lo que alguien te puede decir: 'no te quejes tanto que en esas circunstancias ya tenías Pumarín', pero creo que la LEB Oro ha ido recuperando la fuerza que tenía años atrás, hablo de los años 2007, 2008 y 2009. En esa época era una Liga que pasaba por ser la quinta más potente de Europa y me acuerdo que había jugadores que ganaban mucho dinero. Luego vino el bajón de la crisis, que fue justo cuando nosotros asomamos la cabeza en unas condiciones muy ajustadas. A partir del año 2015 y 2016 estoy notando que la Liga ha recuperado esa fuerza y la velocidad con la que ha recuperado esa fuerza no es la misma con la que yo puedo subir mi presupuesto.

(F. V.) Si tú tienes un pabellón de 1.200 personas...

-(H. G.) Pumarín no te permite crecer, te permite llegar hasta un punto al que ya hemos llegado, lo hemos explotado al máximo. Pero no te permite seguir creciendo.

- ¿Les frustra que no se haya resuelto antes este problema?

-(F. V.) Sigo sentando esperando a que un día se arregle. Lo que no sé es si cuando se arregle habrá baloncesto en Oviedo o el deporte pseudo profesional que haya en la ciudad dará para un pabellón de 5.000 personas. Si nosotros vamos en retirada, estamos entre los cuatro presupuestos más bajos de la Liga, eso quiere decir que no se augura para nosotros una perspectiva de vino y rosas, sino todo lo contrario; por eso me temo que a lo mejor cuando esté el Palacio nosotros no podremos ir a jugar allí porque nos bastará Pumarín.

- ¿Prefieren un nuevo pabellón al Palacio de los Deportes?

-(F. V.) Nos da lo mismo dónde ir con tal de que lo hagan. Todos los equipos de gobierno que han pasado por el Ayuntamiento han dicho que hacer un pabellón era prioritario y que ahora lo es arreglar el Palacio de los Deportes. Me da lo mismo una cosa o la otra, pero que lo hagan y que cuando lo hagan tengamos equipos para ir a jugar.

- ¿Tienen la sensación de que éste es el verano más difícil de toda su trayectoria como club?

-(F. V.) Es relativo, la diferencia es que hemos venido de competir muy bien y de jugar muy bien, de tener unos días de vino y rosas y ahora nos encontramos con que tenemos que comer pan duro. Pero nosotros, antes de los días de vino y rosas, ya comíamos pan duro.

-(H. G.) Cuando vienes de abajo hacia arriba, todo lo afrontas con ilusión, todo es nuevo: entras en Oro por primera vez, eres el humilde de la Liga y Pumarín es la cancha más pequeña de la Liga, pero eso mola mucho porque la gente aprieta; eso es así, es comprensible, te dura un año, dos, tres, pero cuando llevas cinco, seis temporadas compitiendo bien, metiéndote en play-off, ganando una Copa Princesa, ya no eres el mismo equipo que subió, no tienes las mismas aspiraciones porque todo eso ya lo has vivido. Te toca la curva descendente y es jodido adaptarse, apretarse el cinturón y adelgazar los kilos que fuiste engordando las últimas temporadas.

- ¿Por qué se han rescindido a los jugadores con contrato ?

-(H. G.) Si hubiésemos mantenido esos contratos no tengo claro que hubiésemos podido sacar a competir una plantilla de once jugadores. Una vez que tienes ese problema, tienes dos opciones: mantener ese contrato, que los jugadores están en su derecho de exigir porque para eso está firmado, y completar el resto del equipo no sé muy bien cómo; o sentarte con ellos y buscar una solución que en ningún caso es agradable ni fácil.

-(F. V.) En unos casos fue menos difícil y en otros más. Había quien pensaba que iba a ser más sencillo, pero ha habido casos en los que llevamos dos meses hablando. Además, como somos como somos, tenemos relaciones muy directas con ellos, con sus familias, con sus hijos y se marchan en abril y dejan las cosas en su casa porque piensan que van a volver. Es verdad que no tenemos la culpa de que venga un virus a este mundo, pero es duro.

- ¿Y cómo va la configuración de la plantilla?

-(H. G.) Tenemos avanzadas y trabajadas varias opciones que espero que podamos ir anunciando. Pero ni está la plantilla sin jugadores, como he escuchado por ahí, ni está completa como he escuchado por otro lado.

-(F. V.) Este club anuncia los fichajes solo cuando los papeles están firmados, no anunciamos acuerdos telefónicos, ni conversaciones previas, ni fichajes de otros equipos, ni lo que nos cuentan de otros equipos. Solo lo nuestro y cuando está completamente atado.

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