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Juristas asturianos discrepan sobre el pulso entre Messi y el Barcelona

Nacho Buylla estima "defendibles" los argumentos del jugador y Sabino López y Carlos Mario Álvarez se inclinan por la versión del club

Juristas asturianos discrepan sobre el pulso entre Messi y el Barcelona

Juristas asturianos discrepan sobre el pulso entre Messi y el Barcelona

La intención de Messi de abandonar el Barcelona ha generado un pulso entre el club y el jugador que no ha hecho más que empezar, ya que los deseos de las dos partes son claramente opuestos. El jugador envió el pasado lunes un burofax al club en el que comunicaba su decisión de activar la cláusula que le permite salir a final de cada temporada de acuerdo con el contrato que firmó en 2017 y que acaba en 2021. La cláusula existe, pero el Barcelona argumenta que la fecha fijada para hacerla efectiva era el 10 de junio, por lo que el plazo expiró y, por tanto, Messi tiene contrato en vigor hasta el 30 de junio de 2021, con una cláusula de rescisión de 700 millones de euros. Los abogados del jugador sostienen que debido a la excepcionalidad de la actual temporada, condicionada por la pandemia y alargada de manera excepcional hasta el 23 de agosto con la final de la Champions, el futbolista puede irse, ya que el la fecha del 10 de junio debe ser considerada como el final de una temporada normal, lo que no ocurrió en la actual.

Para Sabino López, lo primero que discuten las dos partes es lo que está reflejado en el contrato. "El Barcelona argumenta que la fecha que se recoge en el documento para comunicar Messi su deseo de abandonar el club es la del 10 de junio. Al no hacerlo, el club sostiene que si el jugador se quiere ir, tendrá que abonar la cláusula de rescisión". Sabino López insiste en que "hay que ver como está redactado el contrato. Si en el mismo está reflejada la fecha tope del 10 de junio para que el futbolista comunicase su intención de dejar el club, poco tiene que hacer Messi. Los abogados del jugador se acogen a que se trata de una temporada excepcional por el motivo de la pandemia, y que la FIFA autorizó la prórroga de los contratos más allá del 30 de junio hasta finalizar la temporada, pero esto es muy discutible"

Sabino López asegura que "la fecha del 10 de junio no tiene ninguna referencia reglamentaria, ya que en el reglamento federativo se recoge que las temporadas finalizarán el 30 de junio, por lo que de figurar esa fecha en el contrato es la que prevalece. Indica además que la FIFA establece que los contratos no pueden ser rescindidos antes de su finalización si no es de mutuo acuerdo entre las partes. Y en el caso de que se rescinda sin una causa justificada, se establece que se debe pagar una indemnización que se fija teniendo en cuenta la legislación nacional. En España, la posible rescisión está fijada en el RD 1006/1985, y la correspondiente indemnización se establece por la cláusula de rescisión, en este caso 700 millones de euros"

En cuanto a lo que puede ocurrir de cara al futuro, Sabino López augura "un tira y afloja entre las dos partes hasta que se llegue a un acuerdo económico, similar a lo que pasó en su día con el Real Madrid y Cristiano Ronaldo. El Barcelona se ahorraría la ficha y el sueldo de un año de Messi y además recibiría una suma importante de dinero. Las otras soluciones parecen más lejanas y al alcance de muy pocos equipos europeos".

Para Ignacio Álvarez-Buylla, que advierte antes de pronunciarse de la necesidad de leer de manera detenida el contrato, la postura de Messi es totalmente defendible. Partiendo de la letra del contrato hay que llegar a la voluntad concorde de las dos partes. Y en este caso, la letra admite dudas. Los abogados de Messi interpretan que el jugador tiene diez días desde que termina la temporada para hacer efectiva la cláusula que le permite abandonar el club al final de cada ejercicio. Y se acogen a la excepcionalidad de esta temporada en la que los contratos de los jugadores se prorrogaron por la pandemia hasta el mes de agosto" Nacho Buylla señala que los contratos en Primera División son hasta el 30 de mayo, aunque el plazo contractual de los mismos sea el 30 de junio. De ahí, la fecha que aparece en el contrato de Messi, el 10 de junio, diez días después de finalizar, en teoría, la competición. El último partido del Barcelona fue el pasado 14 de agosto, con lo que entiende que el jugador mandó el Burofax dentro del plazo que tenía para desistir de su contrato"

Para Nacho Buylla "Messi ha roto su vínculo contractual con el Barcelona y es libre para fichar por otro club, quedando pendiente si esa rescisión de contrato está justificada o no. En caso de no ser justificada, tendrá que pagar una indemnización que fijará el juez. Buylla aclara que "cualquier jugador puede rescindir de manera unilateral su contrato, como también un club puede despedir a cualquier futbolista, quedando pendiente de cuantificar el perjuicio que sufren las partes".

Carlos Mario Álvarez destaca que el conflicto planteado entre Messi y el Barcelona "no es un caso fácil de resolver y creo que acabará en los tribunales". Advierte, que para resolverlo es "esencial conocer todo lo reflejado en el contrato. Lo que ha trascendido es que existe una fecha concreta para que Messi desista del mismo y los abogados del jugador tratan de acogerse a una situación excepcional, como es la prolongación de la temporada por la crisis del covid-19, para dejarla sin efecto. A mi juicio, hay que hacer caso a la fecha, 10 de junio, que el Barcelona asegura está reflejada en el contrato. Entiendo que la situación excepcional a la que aluden los abogados de Messi, no es una causa de fuerza mayor que pueda dejarla sin efecto.

Para Carlos Mario la solución pasa por "un acuerdo económico para resolver el conflicto, porque la decisión de Messi de marcharse es clara".

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