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Los desafíos del sector fabril

EDP adelantará el final de la térmica de Soto y ve viable a largo plazo la de Aboño

Reconvertir la central de carbón de Ribera de Arriba para biomasa u otro combustible no es factible, confirma el directivo Miguel Mateos

EDP adelantará el final de la térmica de Soto y ve viable a largo plazo la de Aboño

"Hicimos las inversiones con el convencimiento de llegar a 2030, pero no será posible mantener las centrales". Miguel Mateos, director de Generación de EDP en España, expresó así la convicción que ya tiene la eléctrica portuguesa de que las térmicas de carbón de Soto de Ribera y de Aboño cerrarán antes de lo que estaba planificado -aunque en una fecha que está por concretar- y sin haber amortizado las últimas reformas que se hicieron para adecuar dos de los grupos de generación a las nuevas exigencias ambientales de la UE. EDP si ve futuro para Aboño, donde remodelará uno de los dos grupos para sustituir el carbón por gases siderúrgicos. Allí, pronosticó Mateos, será posible además implantar a largo plazo nuevas tecnologías que permitan mantener un uso energético del emplazamiento.

Miguel Mateos intervino como ponente en unas jornadas técnicas sobre descarbonización que organizan la Universidad y el Colegio de Arquitectos. El directivo expuso que EDP, al igual que el sector generador en su conjunto, está acelerando su proceso de descarbonización. "Preveíamos para 2030 una reducción del 90% de las emisiones de CO2 (del parque de generación de la empresa), pero vamos a llegar antes", señaló, confirmando una previsión que para el conjunto de la multinacional lusa hizo meses atrás el presidente ejecutivo, Antonio Mexia.

Acelerar la descarbonización supone adelantar los cierres del último grupo de carbón de Soto de Ribera y de uno de los dos que quedan en Aboño. En conversación con este diario, Miguel Mateos aseguró que no hay fecha ni decisión tomada sobre los plazos. Antes, a preguntas del público, indicó de manera genérica que, debido a sus "elevados costes fijos", no es económicamente viable mantener parada una térmica de carbón más de un año.

EDP finiquitará, en una fecha por precisar, pero en todo caso antes de su previsión inicial, el grupo generador con cargón que conserva en Ribera de Arriba (361 megavatios) y el llamado grupo dos de Aboño, el más potente de Asturias (556 megavatios). En cambio, como anunció la dirección el pasado diciembre, reconvertira el grupo uno, cuyo cierre estaba programado antes para 2020, para que utilice como combustible gases siderúrgicos de ArcelorMittal en lugar de carbón. Tales obras permitirán la continuidad de la generación eléctrica en Aboño.

"Sea con el hidrógeno o con otra tecnología, Aboño seguirá teniendo un aprovechamiento industrial a largo plazo", opinó también Mateos sobre la opción de que la producción de energía continúe en este enclave de Carreño después de 2030.

"En Soto de Ribera iniciamos la transición justa en 2004 o 2005", explicó el director de Generación de EDP en referencia al inicio en las obras en esos años de la primera de las dos centrales de gas (ciclos combinados) que prolongarán la actividad energética en Ribera de Arriba. Reconvertir la térmica de carbón para otro combustible (biomasa o residuos, por ejemplo) o sustituirla por potencia renovable "es mucho más complicado", reconoció Mateos.

"Las térmicas de carbón las está cerrando el precio", dijo en otro momento. Conforme a sus explicaciones, la descarbonización del sistema eléctrico y el cierre acelerado de centrales se está produciendo porque la combinación del bajo precio del gas natural y el coste de los derechos para emitir CO2 hacen que las térmicas carboneras no sean competitiva y queden fuera del mercado.

Yolanda Fernández, directora de Medio Ambiente de EDP, también se refirió a ese asunto al intervenir en las mismas jornadas, celebradas en la Escuela de Minas de Oviedo. Aunque en España no se ha fijado fecha de cierre para las centrales térmicas de carbón, "la discusión tiene muy poco recorrido porque el carbón está condenado y las centrales acabadas", señaló. Apuntó que en países como Alemania o Polonia aún se construyen nuevas térmicas, pero en Europa, entre 2010 y 2019, ya se ha retirado el 34% de la potencia y el ritmo de cierres tendrá que acelerarse para cumplir con los objetivos de descarbonización.

Sobre el mapa de España, Fernández señaló que todas las centrales de carbón, con la excepción de las dos de EDP en Asturias, ya tienen fijadas fechas de cierre como muy tarde en 2025. "Todas las empresas eléctricas anuncian medidas para compensar esos cierres. Hablan de recolocaciones, de instalación de parques solares... pero ninguno de esos proyectos va a ser capaz de sustituir, en generación de riqueza en el territorio, a esas térmicas", apuntó la directiva, que destacó que cada empleo directo de las centrales hay que multiplicarlo por cuatro o por cinco por las contratas y los proveedores.

Fernández confirmó que EDP está estudiando proyectos de hidrógeno como alternativa de almacenamiento energético y, de cara a incrementar la generación renovable, apuntó la posibilidad de repotenciar las instalaciones hidroeléctricas de bombeo allí donde los embalses ya están construidos (la propia EDP tiene esta tecnología en los embalses de Tanes-Rioseso, en el alto Nalón). "No habrá soluciones únicas sino una combinación de muchas", auguró la directiva.

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